Valientes… ¡A tutti voi Grazie!

Por capitán Marcia Rosa Lozano Cisneros / 18-06-2020

Aterriza el avión y hasta el suelo se enorgullece de ellos. Regresan los valientes que fueron a combatir cara a cara con la muerte.

¡Cuántos sentimientos! ¡Qué emoción! Y qué hablar de los recuerdos: la partida apresurada, la familia que quedó atrás, la entrada repetida a la Zona Roja, el temor al contagio, la muerte, el afán de salvar, la vida, las sonrisas, las banderas, las gracias, los aplausos…, la patria.

El pasado 8 de junio el júbilo inundó casas, calles y corazones. Nuestro pueblo recibió con alegría los 52 profesionales de la salud que dieron el paso al frente para combatir la covid-19 en Lombardía, Italia, cuando era este el epicentro de la pandemia.

Combatientes del Ejército Occidental, Punta de Vanguardia del Gran Ejército del Pueblo, integraron también este glorioso Ejército de Batas Blancas que regresó victorioso con la satisfacción del deber cumplido.

Ver a cada paciente de alta médica llenaba de regocijo a los galenos Yasser, Michel, José y Omar. Cuentan que les será imposible olvidar el agradecimiento del pueblo italiano, a veces con lágrimas, con sonrisas, con cartas… todas dedicadas a las personas que les devolvieron esperanza y vida.

Estos oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) rememoran con emoción las calles desoladas de una Lombardía que exhibía en sus balcones carteles de agradecimiento y al paso de nuestros galenos, los vítores de sus habitantes les daban fuerzas para el trabajo diario.

No faltaron tampoco los mensajes de aliento, la preocupación constante de sus compañeros de trabajo, familiares y amigos, que desde Cuba se mantenían al tanto de cada detalle.

El capitán Yasser Haber Molina, es el jefe del Puesto Médico de Salud Territorial en la Región Militar de La Habana; el primer teniente José Maigel Blanco Basulto se desempeña como jefe del Puesto Médico de Salud de las FAR; el primer teniente Michel Valdés Triana y el mayor Omar Savón Pérez trabajan en la Unidad Territorial de Higiene y Epidemiología del Occidente del país.

Todos coinciden en que la despedida en la Plaza de Duomo hizo que se humedecieran los ojos de la mayoría de los colaboradores. Ese día, cuando ya Italia se recuperaba de la pandemia, se sintieron ganadores del más alto galardón de una olimpiada y nuestro himno de combate acompañó esta emoción. A la cita asistieron no solo las autoridades de la región, sino un pueblo que dejó grabados en sus corazones los aplausos y los ¡Grazie mille! y ¡A tutti voi Grazie!

Ya en casa, la mayor de todas las emociones: el recibimiento, el placer de entonar las vibrantes notas de nuestro Himno Nacional, la sorpresa y la satisfacción por la cálida acogida del pueblo que esperaba en las calles y adelantaba el aplauso de cada noche.

Humildad, humanismo, solidaridad… ¡Valientes, qué orgullosa está Cuba de ustedes!

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