Como el Che: médico, internacionalista y cubano

Por capitán Marcia Rosa Lozano Cisneros / 17-06-2020

Si Jorge Carlos Castillo no hubiera sido médico de seguro impartiría muy buenas clases al igual que su madre, o incluso estuviera delante de la noticia en el ejercicio del periodismo, en la presentación de actos y eventos o defendiendo una causa justa como abogado. Pero los azares del destino y hasta la geografía jugaron a favor de que sus sueños de niño y adolescente competitivo se transformaran en lo que hoy para él ha sido uno de los mayores logros: ser médico cubano.

Fue en duodécimo grado, en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de Santiago de Cuba, que decidió vincularse a la Universidad de Ciencias Médicas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Ucimed), Orden Carlos J. Finlay, para beneplácito de muchos en los camilitos y en casa, que ya avizoraban en el joven un buen doctor debido a su interés y dedicación al estudio.

“La mejor etapa de su vida”, así recuerda el paso por la Ucimed Jorge Carlos. Manifiesta que ahí no solo se formó como médico militar, sino que pudo desarrollar sus cualidades de locutor y animador. Expresa con agrado la posibilidad de ser político de compañía y batallón cuando fue cadete. En esa etapa contribuyó a que la escuela alcanzara mejores resultados en la organización juvenil.

Secretario del Comité de la Unión Jóvenes Comunistas (UJC) del Hospital Militar Central Doctor Carlos J. Finlay, Orden Carlos J. Finlay, este galeno agradece al colectivo de la Logística la satisfacción de haber sido seleccionado delegado al 11no Congreso de la Organización. Jorge Carlos estuvo en el 10mo siendo cadete, “una experiencia maravillosa”, alega el joven que hoy cumple su primera misión internacionalista combatiendo la covid-19 en el Principado de Andorra.

Tiene 28 años de edad y lleva la UJC en el corazón, por eso, a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia de nuestro país, el pasado 4 de abril celebró este aniversario haciendo lo que mejor sabe hacer: salvar vidas. Luego vistió con orgullo un pulóver con el logo de la organización juvenil.

Castillo, Especialista en Medicina Interna, es uno de los integrantes de la Brigada Henry Reeve que combate la covid-19, en el centro socio-sanitario El Cedre. Cuenta con pasión el significado que tiene para él un resultado negativo del segundo PCR de sus pacientes ancianos, que los convierte en vencedores de la esa enfermedad.

Rememora su primera alta médica, uno de los momentos más emocionantes vividos en Andorra. “Agustín, un abuelito de 92 años. Ver el encuentro de él con sus familiares, a quienes no veía hacía un mes y saber que se encontraba curado, gracias a ti y al equipo del cual formas parte, es súper emocionante”.

Comparte la imagen de la tarjeta que acompañaba el ramo de flores obsequiado por la familia de una paciente. Entonces recuerda a Chuy, una china residente en Andorra, con la cual debía comunicarse en inglés y entre risas cuenta: “Al principio fue difícil, pero soy médico y debía dar personalmente el parte diario a los familiares, por eso decidí romper esa barrera, agradezco la preparación durante los seis años de carrera en la Ucimed”.

Serio y responsable con el trabajo, apasionado por el arte y la medicina y comprometido con la Revolución, repleto de historias que de seguro contará a los colegas del Hospital Militar Central Doctor Carlos J. Finlay, a los cadetes, con quienes compartirá conocimientos y nuevas experiencias durante los pases de visita; a su profesor Juan Carlos, a los políticos y a la familia que lo espera victorioso de esta batalla contra el coronavirus en tierras lejanas. Así es el primer teniente Jorge Carlos Castillo, uno más de los jóvenes seguidores del ejemplo de nuestro guerrillero heroico: médico, internacionalista y cubano.

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