Unidos por la historia

Por teniente Dalia Isabel Giró Lopez / 11-06-2019

Quiso el destino juntar en eficaz coincidencia el nacimiento de dos hombres. Pareciera un 14 de junio preestablecido para dar vida al coraje y la solidaridad.

A 83 años de distancia América vio nacer héroes imperecederos en épocas diferentes, mas, amantes de una misma causa: la revolucionaria. El mayor general Antonio Maceo Grajales y el comandante Ernesto Guevara de la Serna, quienes convergen por sus ideales, en el tiempo y la historia.

Pensamiento rebelde, estirpe y principios independentistas convirtieron en bronce al Titán. No se equivocaron sus seguidores, quizás tal resistencia le permitió soportar 27 heridas durante el fragor de la guerra.

En Maceo descubrimos maestría en el empleo de la táctica militar, visión de futuro, virilidad, así se convirtió, para Máximo Gómez, en el más ilustre y el más bravo de sus amigos y [...] la figura más excelsa de la Revolución.

Tuvo el Guerrillero Heroico la posibilidad de patentizar respeto y admiración por el luchador bravío que renunciaba a estar donde no existiera orden ni disciplina, que no aceptó una paz sin independencia y quedó inmortalizado tras la enérgica Protesta de Baraguá.

Semejantes aptitudes no escapan a su admirador. Por eso, cuando otras tierras del mundo reclamaban el concurso de sus modestos esfuerzos, no dudó el Che en continuar luchando en busca de la independencia latinoamericana. Razones suficientes para que el Comandante en Jefe lo reconociera: “reunía las virtudes que pueden definirse como la más cabal expresión de un revolucionario”.

De Maceo, su estirpe intransigente y principios independentistas. De Guevara, el internacionalismo, su compromiso con los humildes, el sacrificio supremo por conquistar la justicia. Ambos, genio y leyenda.

Hilos conductores que trascienden por la constancia, más allá de la coincidencia histórica de haber nacido el mismo día. Con su vida derrotaron la muerte, con su ejemplo quedaron eternizados como héroes de todos los tiempos.

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