Reducción de desastres durante las actividades de exploración y perforación en aguas profundas

Por teniente coronel (r) Raúl Costa Gravalosa / 03-10-2018

El archipiélago cubano es una compleja estructura geológica (país plegado y cabalgado) con dos grandes elementos: un arco volcánico (en el sur) y el margen continental norteamericano (al norte). Asociado a cada uno de estos elementos hay una provincia petrolera. Casi todo el territorio nacional y sus áreas marinas adyacentes es una perspectiva para petróleo y gas.

Se ha determinado que el norte del país y la parte marina adyacente, son las de mayor magnitud para el descubrimiento de grandes campos de petróleo, contratándose diversos bloques en el sector de aguas profundas de nuestra Zona Económica Exclusiva en el golfo de México, en la que se han realizado períodos de exploración.

Durante el inicio de las actividades de exploración y perforación de gas y petróleo en aguas profundas con Instalaciones de Perforación Costa Afuera (IPCA) trajo para el Sistema de Defensa Civil un gran desafío, dado por varios factores fundamentales, entre ellos: la no existencia en Cuba de una data histórica que permitiera analizar la probabilidad, frecuencia y consecutividad de afectaciones en IPCA; el ambiente físico en el golfo de México (la Corriente del Lazo y las contracorrientes cu-banas); la posibilidad de reservorios profundos y de alta presión (determinados a partir de los resultados de estudios de sísmica, la geología y la edad del suelo y subsuelo); la cercanía de los prospectos a fronteras de países que comparten esta región; la imperiosa necesidad de proteger el ecosistema marino por su importancia regional; la exigencia en que las operaciones fueran llevadas a cabo de manera segura y la poca disponibilidad de equipos que pudieran responder en caso de grandes derrames de petróleo.

Estos factores se constituyeron en los aspectos básicos a los cuales deberían estar dirigidas las medidas de reducción de desastres. Por ello se consideró la peligrosidad en términos de severidad, y se tomó la data histórica de accidentes ocurridos en el golfo de México, en instalaciones de Estados Unidos y México, vinculándolos con la caracterización e identificación de peligro en la zona de nuestro país en el golfo de México.

El objetivo fundamental del sistema fue lograr acciones efectivas de control que permitieran disminuir al mínimo los riesgos de desastres, y en caso de ocurrencia de derrames de hidrocarburos nivel 3 (escenario extremo), realizar una respuesta eficiente, efectiva y cooperada con el empleo racional de todos los medios.

Fueron identificados como procesos de mayor riesgo de accidentes mayores o desastres durante la perforación en aguas profundas: el traslado de la instalación de perforación, las operaciones de cementación, los peligros referentes al ambiente laboral y la seguridad ocupacional para los trabajadores, la verificación de la integridad del pozo, la probabilidad de fallas en los sistemas de seguridad y en los factores organizacionales relevantes. Además, se consideró como el peligro de desastre más complejo, una descarga no controlada del pozo de petróleo con una emisión continua de varios meses que alcanzaría una considerable magnitud que superaría las posibilidades de respuesta del país, con un gran impacto en las posibles áreas expuestas y en el ecosistema, la población y la infraestructura de la Isla y de países vecinos.

Por ello, la planificación de las medidas de reducción de riesgos de desastres se organizó para la posible ocurrencia de eventos extremos durante el proceso de perforación, tanto en la plataforma de perforación como en la ejecución de las operaciones de estas.

La observancia y control estricto de las mejores prácticas operacionales durante la perforación de los pozos Yamagua, Jagüey, Catoche y cabo de San Antonio fueron la clave para que estas operaciones se hayan desarrollado de forma segura. Las acciones que ejecuta el Sistema de Defensa Civil ante este nuevo reto, tienen como objetivo principal el no “asegurar” que la espiral del desastre ocurra durante estas actividades de exploración petrolífera por nuestra industria del petróleo, la cual es, un elemento importante de la economía cubana.

Las principales acciones del Sistema de Defensa Civil estuvieron encaminadas a:

  • Elaboración de modelos de pronósticos nacionales.

  • Preparación del personal y órganos de dirección.

  • Construcción de barreras de contención artesanales.

  • Cumplimiento del proceso de compatibilización y control de los requerimientos impuestos.

  • Participación en los análisis y discusión de los informes de Seguridad y Estudios de Riesgos de Desastres con los contratistas.

  • Elaboración de documentación normativa para asegurar el cumplimiento de las medidas de Reducción de Riesgos de Desastres.

  • Puntualización del Plan Nacional de Lucha Contra Derrames de Hidrocarburos.

  • Puntualización del estado técnico y disponibilidad de los medios planificados para la respuesta y sus aseguramientos.

  • Realización de inspecciones a las instalaciones de perforación tanto en el área de alistamiento como antes del comienzo de las operaciones.

  • Ejecución de ejercicios de respuesta cooperada con otros países.
Enlaces directos