Cooperación internacional en la reducción de desastres

Por Marbelis Rodríguez Azahares / 05-09-2018

Desde la última década del pasado siglo, en el Decenio Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales proclamado por la Asamblea General de la Naciones Unidas, se fortaleció el marco legal del Sistema de Defensa Civil del país, lo cual permitió afianzar las experiencias en la reducción de desastres, y compartirlas con la comunidad internacional.

Asimismo, las acciones promovidas por la Estrategia para la Reducción de Riesgos de Desastres de Naciones Unidas (EIRD, por sus siglas en inglés) durante los últimos años, han sido asumidas por Cuba e implementadas de acuerdo con nuestras características.

El Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (EMNDC) continúa desarrollando una ardua labor en la elaboración de propuestas de políticas, estrategias, lineamientos y prioridades para la cooperación y ayuda internacional en interés de la reducción de desastres, en coordinación con los ministerios de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior y la Inversión Extranjera. Además, a través de su órgano de cooperación internacional ejerce el asesoramiento y control sobre los programas y proyectos de cooperación en esta esfera, y el cumplimiento de los tratados y normas internacionales, relativos a la protección civil.

Cuba es miembro de la Organización Internacional de Protección Civil, de la Asociación Iberoamericana de Organismos Gubernamentales de Defensa y Protección Civil y del Comité Especial de Desastres de la Asociación de Estados del Caribe, también trabaja arduamente como integrante de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en el intercambio y generalización de las mejores prácticas en la Gestión Integral de Riesgos de Desastres, y lecciones aprendidas en el ámbito internacional, validadas por los organismos y agencias de la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres de las Naciones Unidas.

En materia de Defensa Civil, la Isla ha firmado y ratificado más de siete convenios, acuerdos y memorando de entendimiento referidos a la gestión de reducción de de¬sastres, con otras naciones e instituciones que tienen a su cargo la protección civil. El EMNDC representa a nuestro país en estas organizaciones y organismos como punto focal técnico para la Alerta y Notificación de Accidentes Nucleares y Radiológicos; de EIRD; del cumplimiento de la Resolución 57/150 de 2002 de la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Declaración de Hyogo de 2010 referente al Grupo Asesor Internacional de Búsqueda y Rescate (INSARAG, por sus siglas en inglés); de Alerta Temprana ante Tsunamis; para la Notificación y Respuesta a la Contaminación por Hidrocarburos en la Región del Gran Caribe y en el Equipo América de Coordinación de la Ayuda Humanitaria para Desastres de las Naciones Unidas (UNDAC, por sus siglas en inglés).

Nuestro país participa activamente en la Cooperación Sur-Sur en esta esfera, donde se han mostrado resultados medibles en la colaboración con varias naciones, ejemplo de ello, asistencia técnica, realización de diagnósticos de riesgos de desastres a solicitud de los gobiernos, participación en numerosos eventos internacionales y talleres, al intercambiar nuestras experiencias y resultados adquiridos en la gestión del riesgo. Esto ha contribuido al fortalecimiento de las capacidades locales, incluyendo las nuestras.

La creación de los Centros de Gestión para la Reducción del Riesgo es una experiencia cubana, cuyo modelo ha sido replicado en cinco países caribeños con el auspicio de la Iniciativa para el Manejo de Desastres en el Caribe (CRMI, por sus siglas en inglés) y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Especialistas de esos países recibieron capacitación en Cuba. En el contexto de la III Conferencia Mundial sobre la Reducción de Desastres de Naciones Unidas, desarrollada en Sendai, Japón, esta experiencia fue considerada como exitosa.

En cumplimiento a las prioridades del Marco de Acción de Hyogo 2005-2015 y el actual Marco de Acción de Sendai (2015-2030), se han actualizado los marcos legales, institucionales y normativos dirigidos a fortalecer las capacidades para la reducción del riesgo de desastres, especialmente en el nivel local, determinándose con claridad las responsabilidades de cada organismo e institución en este proceso.

También se trabaja en el fortalecimiento de las instituciones de vigilancia, la transmisión de los mensajes de alerta y la efectividad de las medidas de protección. Igualmente se continúa consolidando la preparación en caso de desastres a fin de asegurar una respuesta eficaz, por ejemplo en la creación del Centro Regional de Entrenamiento de Especialistas de Salvamento y Bomberos Ruso-Cubano, en colaboración con la Organización Internacional de Protección Civil, y el Ministerio de Asuntos de la Defensa Civil, Situaciones de Emergencia y Liquidación de las Consecuencias de la Federación de Rusia; el Centro de Creación de Capacidades para la Reducción de Riesgos de Desastres y la Adaptación al Cambio Climático, que cuenta con dos aulas anexas, en Camagüey y Holguín, patrocinadas por Noruega y la Maestría en Gestión de Reducción de Desastres, en la Facultad de Arquitectura del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría.

Cuba tiene experiencia en formulación, coordinación y ejecución de planes de cooperación internacional. En estas acciones se han involucrado diversos órganos, entidades económicas e institu¬ciones sociales nacionales y locales, así como programas, agencias y fondos de Naciones Unidas.

Estos proyectos han sido dirigidos fundamentalmente, a incrementar la capacidad de los sistemas de Alerta Temprana hidrometeorológico y semiológico (maremotos), la resiliencia urbana en las principales ciudades de Cuba y en niños, niñas y adolescentes en escuelas y comunidades vulnerables antes desastres naturales, así como al fortalecimiento de las capacidades locales para la prevención y respuesta ante eventos de sequía hidrológica y agrícola, y el incremento de la gestión de capacitación para la reducción de desastres.

El país muestra un Sistema de Defensa Civil en constante perfeccionamiento. Sitúa al hombre en el centro de su voluntad política y, por tanto, establece directivas vinculadas a la protección del pueblo en primera instancia. Para ello, prioriza la prevención como estrategia eficaz en la reducción de desastres, todo esto ha permitido recibir reconocimiento de la comunidad internacional.

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