La preparación, fortaleza del Sistema de Defensa Civil cubano

Por: Santiago Santos Pérez / 17-05-2018

La efectividad del Sistema de Defensa Civil de Cuba y su éxito en la protección de las personas, han sido reconocidos por el Sistema de Naciones Unidas, prueba de ello fue la visita de Ban Ki Mon, entonces secretario general de la ONU, a la sede del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, (EMNDC) el 28 de enero del 2014.

Premisas innegables, la voluntad política del Estado cu¬bano y la estructura organizativa de nuestra sociedad han contribuido a estos resultados.Sin embargo, existe un elemento que influye de manera directa en el cumplimiento de las medidas de Defensa Civil, se trata del sistema de preparación que reciben los ciudadanos, el cual está diseñado para influir en todas las capas de la sociedad, crear percepción del riesgo y desarrollar una cultura de prevención en la población.

La preparación en Defensa Civil inició con su propia creación y por más de cincuenta años, ha acumulado experiencias derivadas del análisis de las consecuencias de los diversos eventos de desastres que impactaron al país. Estas se han incluido en los documentos metodológicos y la base legal reglamentaria del sistema, el cual se perfec¬ciona de manera constante e incorpora a este el potencial científico desarrollado por la Revolución.

Antecedentes y principales características del sistema de preparación

Al surgir la Defensa Popular el 31 de julio de 1962, se organizó el primer curso de instructores el 10 de septiembre del propio año en la Escuela Nacional de la Defensa Popular. Al graduarse tuvieron la responsabilidad de ser los instructores y jefes de unidades de milicia de la Defensa Popular. Recibieron una preparación integral para cumplir misiones de lucha armada y en la protección de objetivos socio-políticos.

En el mes de julio de 1966 se promulgó la Ley No. 1194, la cual estableció el Sistema de Defensa Civil de Cuba como resultado de las experiencias del enfrentamiento al huracán Flora. Este nuevo órgano tenía como objetivo principal coordinar los esfuerzos del Estado y las organizaciones políticas y de masas para el cumplimiento de misiones de Defensa Civil en tiempo de guerra.

A finales de la década de los sesenta comenzó la pre¬paración de los estudiantes de las enseñanzas primaria, secundaria y preuniversitaria. Entonces se elaboró por el Ministerio de Educación un programa con temas relacionados con la Defensa Civil, extendiéndose paulatinamente a los centros de educación superior, además, se elaboraron los documentos metodológicos y la Base Material de Estudio.

Durante 1984 se emitieron las primeras Indicaciones Metodológicas y de Organización del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil para la preparación y realización de ejercicios de instrucción a la pueblo. A pesar de la amplia capacitación recibida por el población, a inicios de la Revolución esta no tuvo una concepción integral y se redujo esencialmente para situaciones relacionadas con la defensa.

Como resultado de los análisis efectuados tras el paso del huracán Kate en 1985 se elaboró la Directiva No. 2 del entonces segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y ministro de las FAR General de Ejército Raúl Castro Ruz que estableció la activación de los consejos de defensa a todos los niveles y las zonas de defensa. En ese año se estudiaron las deficiencias existentes en la preparación de la población ante situaciones de desastres y se planteó la necesidad de ampliarla para todo tipo de evento, lo cual incrementó la participación de los ciudadanos y los órganos de dirección a todos los niveles.

En junio de 2005 se pone en vigor la Directiva No.1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional “Para la Planificación, Organización y Preparación del País para situaciones de Desastres”, ello constituye una nueva etapa en el perfeccionamiento del Sistema de Defensa Civil.

Posteriormente, a partir de las experiencias del enfrentamiento a numerosos eventos como los huracanes Gustav, Ike y Paloma, en abril de 2010 surge la Directiva No.1 del Presidente del Consejo de Defensa Nacional “Para la Reducción de Desastres”, que actualiza los criterios sobre la dirección de la activi¬dad de la Defensa Civil, agrupa y sintetiza elementos de otros documentos rectores.

Meteoro, ejercicio popular de las acciones para situaciones de desastres

A mediados de la década de los años ochenta, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil y especialistas de otras instituciones efectuaron un análisis integral de la preparación en materia de desastres a partir de consultar la data histórica y la metodología empleada hasta el momento. Entonces arribaron a la conclusión de que era necesario vincular la actividad de preparación de los órganos de dirección y la población para acercarla más a la realidad, al desarrollar un ejercicio de carácter nacional.

Fue así que surgió en 1986 Meteoro, ejercicio popular de las acciones en caso de catástrofes, principal actividad de preparación que efectúa el Sistema de Defensa Civil para la reducción de desastres, el cual arribó este año a su aniversario XXX. Este se realiza un fin de semana del mes de mayo, previo al inicio de la temporada ciclónica con una duración de dos días; el sábado dirigido a la preparación de los órganos de dirección y la puntualización de todas las medidas recogidas en los planes de reducción de desastres y el domingo, de forma masiva se ejecutan labores con vistas a reducir las vulnerabilidades en función de la preparación en general.

Características que distinguen el Sistema de Preparación para la Reducción de Desastres

1. Generalizada, se desarrolla en todo el país y llega de una u otra forma a cada ciudadano.

2. Abarcadora, educa, capacita e instruye durante todo el ciclo de reducción de desastres.

3. Multifacética, incluye los peligros que pueden afectar a una comunidad o territorio.

4. Diferenciada, cada ciudadano recibe una instrucción acorde con sus funciones en la sociedad.

5. Escalonada, comienza desde edades tempranas en el sistema de educación general y superior, continúa durante su vida laboral y en su área de residencia, es decir toda su vida.

Vías y formas de preparación

La educación:

Niños de la enseñanza primaria y secundaria durante una actividad de preparación en Defensa Civil.

En el sistema de educación general está aprobado un programa de Defensa Civil curricular y extracurricular, con temas relacionados con las asignaturas que se imparten en tercer y quinto grados en la primaria, los tres niveles de la enseñanza secundaria y se complementan con otras iniciativas como los círculos de interés de la Defensa Civil, primeros auxilios, contra incendios y otros temas asociados.

También en el decimoprimero del preuniversitario y en la enseñanza técnico profesional se imparten clases teórico-prácticas por la vía curricular y se desarrollan actividades extracurriculares, entre ellas las socieda¬des científicas estudiantiles sobre temas relacionados con los desastres.

En la enseñanza superior, todas las carreras tienen una disciplina con clases teórico-prácticas de Defensa Civil y otras asignaturas tributan conocimientos relacionados con el tema, de forma tal que el estudiante al graduarse pueda llevarlo a la práctica en su futuro centro laboral.

La capacitación:

La capacitación de la población y los trabajadores se organiza en la zona de residencia y los centros labo¬rales, durante los días de la defensa, ejercicios Meteoro y otros espacios necesarios, en estrecha colabo¬ración con la Sociedad Cubana de la Cruz Roja, el Cuerpo de Bomberos y el órgano de Defensa Civil del territorio.
La superación:

Los cuadros y funcionarios del nivel nacional y provincial y el resto del personal especializado pueden superarse en los diferentes cursos de posgrado, diplomados y maestrías que se imparten en centros de altos estudios como la Escuela Superior de Cuadros del Partido y el Gobierno, el Colegio de Defensa Nacional y las universidades del país.

En la actualidad la Defensa Civil Cubana, es un sistema integrado por todas las fuerzas y recursos del Estado, con la misión de proteger a las personas y sus bienes, la infraestructura social, la economía y los recursos naturales, de las consecuencias de los desastres, los originados por el cambio climático y la guerra.

Fuente consultada:
Archivos del EMNDC

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