Principal asesor de “Seguridad” Nacional de Trump, una amenaza a la Paz

Por Heriberto Llanes González / 27-03-2018

El anuncio del presidente Donald Trump sobre la designación de John Bolton para el cargo de Asesor de Seguridad Nacional, efectuado el pasado 22 de marzo, no tardó en recibir una fuerte reacción en los medios de prensa estadounidenses y en las redes sociales.


Artículos de opinión, entrevistas a congresistas, militares y funcionarios que le han conocido durante su desempeño en el ejecutivo para tres presidentes republicanos –Reagan y los Bush (padre e hijo)– han inundado las redes y coinciden en asociar esta designación con la preparación de una nueva guerra bajo la dirección de la administración Trump. Algunos de estos escritos han llegado a afirmar que el mandatario está alineando su gabinete de guerra.

En su expediente, durante su tristemente célebre desempeño en cargos del ejecutivo estadounidense sobresale la postura belicista de Bolton, quien se ha caracterizado por respaldar posiciones de fuerza que favorecen la ejecución de guerras, campañas de bombardeo, golpes preventivos, acciones para derrocar gobiernos no afines a los intereses del imperio y el uso de la amenaza de la fuerza para lograr los objetivos estratégicos de EE.UU.

En un artículo de su autoría, publicado en el periódico Wall Street Journal en enero pasado sobre la crisis en la península de Corea, Bolton favoreció el uso de la fuerza militar, mediante un golpe preventivo como mecanismo para frenar el programa nuclear de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y argumentó que en este caso, la seguridad de Estados Unidos debía ser garantizada “cualquiera fuera el costo de las personas en otras partes del mundo”.

Bolton ha sido un artífice de construir pretextos para el uso de la fuerza con probados falsos argumentos. Respaldó la invasión contra Iraq en 2003; respaldó la intervención estadounidense para derrocar al presidente sirio Bashar Al-Assad; promueve la guerra contra Irán y contra la RPDC; así lo aseguró en otro artículo que escribió recientemente para la revista Times , en el que ponderó la ejecución de golpes aéreos contra ambos países. En mayo de 2017, en relación con la crisis en la península de Corea se manifestó en contra de la opción diplomática y expresó que tales “negociaciones legitimarían a la dictadura y le daría más tiempo para desarrollar sus capacidades de misiles balísticos y nucleares”.

John Bolton también ha hecho uso de los métodos no convencionales en función de derrocar gobiernos soberanos. Al respecto, existen evidencias de su apoyo a los grupos opositores iraníes y de las reuniones que con sus representantes ha sostenido en Paris para encausar sus propósitos imperiales.

Sobre Cuba, por todos es conocida su errática posición, cuando en 2002 llegó a declarar reiteradamente que nuestro país contaba con un programa para el desarrollo de “armas biológicas ofensivas” y de que pudiera estar transfiriendo sus avances a naciones hostiles a Estados Unidos.

Hoy nuevamente desacierta. En otro artículo de su autoría, publicado el 2 de enero de 2018 en el periódico norteamericano The Hill, titulado “Prestar atención a América Latina y a África antes de que broten las controversias de forma violenta”, Cuba es el primer país que menciona Bolton, al hacer referencia al momento en que la dirección histórica de la Revolución dará paso a un nuevo Presidente de nuestra soberana nación. En otro errado análisis sobre Cuba, sostuvo que a pesar del esfuerzo y las “concesiones” de Barack Obama, se ha intensificado la represión política y que los “inexplicados ataques sónicos contra el personal diplomático estadounidense traspasaron la línea” e hicieron que concentraran la atención de la nueva administración Trump”.

En este escrito Bolton expresa que América Latina y África pocas veces han estado entre las principales prioridades de la política exterior de EE.UU., pero que en 2018 ello pudiera cambiar. Afirma que situaciones de inestabilidad política, el colapso de gobiernos, el terrorismo internacional y la competencia de grandes potencias por los recursos naturales y por ejercer influencia política, pudieran amenazar significativamente los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos.

Llegó a declarar que tanto en América Latina como en África se requiere un mayor involucramiento de Estados Unidos, luego de citar que “la intromisión de Rusia en nuestra región pudiera inspirar a Trump a reafirmar la Doctrina Monroe” y que la presencia China se ha incrementado significativamente con proyectos e inversiones en recursos naturales.

John B. Bellinger III, quien fungió como consejero legal del Departamento de Estado y del Consejo de Seguridad Nacional, después de conocer la nominación de Bolton para el nuevo cargo, aseveró que “Bolton pudiera ser la única persona de más alto nivel en la Casa Blanca con experiencia diplomática significativa”.

¿Será esta combinación de experiencia diplomática y el marcado perfil guerrerista que llamó la atención de Trump para esta nueva designación?

El nombramiento de Bolton como principal Asesor de “Seguridad” Nacional de Trump constituye sin dudas una amenaza a la Paz. Para Cuba, muy probablemente signifique una postura más confrontacional del imperio del norte, de provocaciones, violaciones a nuestra soberanía, de incremento de las acciones de subversión y de la amenaza del uso de la fuerza.

Cuba ha sabido enfrentar exitosamente posturas similares de anteriores gobiernos como la que perfila la actual administración. Estaremos vigilantes. Sin dudas, la preparación se ajustará a las nuevas realidades y la respuesta nuestra no se hará esperar.

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