Honores a combatientes en el Mayarí Arriba

Sonia Regla Pérez Sosa / 18-01-2018

Una vez más la Patria nos convocó al pie de la montaña de Mícara, justo donde se despliega el Mausoleo a los Héroes y Mártires del II Frente Oriental Frank País García. En esta ocasión, para efectuar la ceremonia militar de traslado e inhumación de los restos de 104 combatientes caídos durante la guerra de liberación o fallecidos después del triunfo de la Revolución.
Desde el Museo Central de ese frente guerrillero, en recorrido de un kilómetro hasta el mausoleo, los restos fueron custodiados por combatientes de la Unidad de Ceremonias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
La densa neblina del amanecer acompañó la marcha de 18 vehículos militares con armones, donde se trasladaron los cofres cubiertos por banderas cubanas, mientras se escuchaban los acordes de la musicalización compuesta para el sagrado sitio por Frank Fernández.
Al llegar al conjunto escultórico, fundado el 11 de marzo de 1978, la Banda de Música del Estado Mayor General interpretó la obra Hasta pronto del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, dedicado especialmente a los caídos en la etapa de la lucha guerrillera.
Encabezando el solemne y emotivo acto, frente a su batallón se encontraba el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, para rendir tributo a los hermanos, amigos y compañeros de campaña en el periodo de la guerra de liberación nacional, e incluso luego de la victoria de enero de 1959.
Por la senda de honor del mausoleo, mientras se realizaba el pase de lista de los combatientes que regresaban a la misma tierra donde en vida se llenaron de victorias; los cargadores trasladaron en solemne marcha los restos hacia los túmulos y osarios donde fueron depositados para su reposo.
Luego continuaron los honores militares mediante salvas de fusiles a cargo de un pelotón de infantería del Ejército Oriental. Al concluir, la presidencia colocó flores ante la llama eterna, y al monolito que desde 2007 atesora las cenizas de la Heroína de la Sierra y el llano, Vilma Espín Guillois.
Entonces los familiares se acercaron más y no negaron sus lágrimas como parte del homenaje a sus héroes, a los audaces que cruzaron la Carretera Central y extendieron los combates al norte oriental.
Otra vez el amanecer fue de admiración y compromiso en el corazón de Mayarí Arriba, donde la neblina hace retardar al Sol para que en las montañas aún se conserven las huellas de sus combatientes en el tránsito por la historia.

Del Museo Central del Segundo Frente Oriental fueron trasladados los restos. Allí, pasado y presente se unieron por unas horas. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Ofrendas florales en nombre del General de Ejército Raúl Castro, del pueblo de Cuba y de los familiares de los caídos, fueron colocadas por estudiantes de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de Santiago de Cuba ante la llama eterna. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Al frente al Mausoleo, una neblina espesa mojó otra vez a los guerrilleros, como hace casi sesenta años. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Según expresó José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros: “La decisión de convertir en realidad ese sueño de varias generaciones de revolucionarios, trajo a estas montañas a más de un centenar de compañeras y compañeros, cuyas cenizas, por voluntad propia, descansarán en el lugar donde transcurrieron momentos trascendentales de sus vidas”. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Como muestra de gratitud nacional: una bandera para cada combatiente. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Solemnidad y máxima entrega en cada paso. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Junto al General de Ejército Raúl Castro Ruz, estuvieron en el acto integrantes del Buró Político, dirigentes del Partido y el Estado, jefes de las FAR y el Minint, directivos de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana; así como combatientes del II Frente y familiares de los mártires. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Mientras los cargadores se acercaban a los nichos y túmulos, en un pase de revista se mencionaron los nombres y grados militares que alcanzaron los combatientes en el Ejército Rebelde junto a los que tenían al momento de su muerte. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Los familiares de los héroes participaron en varios momentos de la ceremonia. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Rosas blancas como símbolo de agradecimiento. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
Los combatientes cuyos restos se inhumaron se suman a los 273 que reposaban en este sagrado lugar. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
El último adiós fue difícil para los presentes. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
La despedida de los familiares constituyó un momento conmovedor. Foto: Sonia Regla Pérez Sosa
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