No seas bobo, compadre y otras advertencias

Por comandante Ernesto Guevara / 03-10-2017

Esta admonición es lanzada al aire sin rumbo fijo; a cualquiera le cabe el sayo y, si quiere, se lo puede poner. No es obligación hacerlo, naturalmente. Pero suponiendo (un ejemplo sin localización geográfica ni histórica), suponiendo que algún militar desplazado entrara por alguna frontera de un país vecino cuyo presidente -suponiendo- haya estado en Washington... "conversando". Que ese coronel, proveniente de un país cuyo presidente haya estado en Washington conversando, hable por cinco emisoras potentes, que salen de muchos lugares de América, que se caracterizan todas por defender la democracia y atacar el "comunismo cubano". Suponiendo que el gobierno cubano ofrezca ayuda de armas y de hombres -hombres que saben manejar las armas que se ofrecen y que han aprendido a vencer en la lucha, ¿qué harías tú, compadre, presidente ideal de una república que no existe, puesto que es un ejemplo abstracto? ¿Rechazarla?; ¿distraerla?, ¿ignorarla?, ¿aplazarla? No seas bobo compadre.

Los poderes coloniales pueden tener muchas intenciones, todas malas. Pueden advertirte, por ejemplo, que si no eres un chico bueno y no le das más apoyo al amiguito Figueres, o al bellísimo "trío" que "envía Cuba" a la conferencia "democrática", te puede ir muy mal. Puede también ser el primer paso para la intervención de la OEA y para que levante sus acciones esta maltrecha agencia de los poderes coloniales. Y pueden también ("también pueden compadre") tratar de cogerte el gobierno, de tirarte como un trapo sucio como un vaso de papel usado y poner otro en tu lugar, y en cualquiera de todas estas alternativas, o de otras que pudieran surgir, hay un puñal escondido, pero dirigido siempre contra Cuba: y tú ¿vas a hacerle el juego a los que quieren asesinar la democracia cubana, compadre? por mantenerte en un cómodo y tambaleante sillón, 'vas a tener la pata', cuidado... que es tan culpable, como el que mata la vaca.

Pero además, presidente ideal, ejemplo abstracto, suponiendo que la vaca de nuestro cuento fuera descogotada algún día, al día siguiente -históricamente al día siguiente- te desiquitrillarían compadre: segurito. No hueles a petróleo como tus antecesores y en este ejemplo ideal, no eres un militar, "tragagente". Te desiquitrillarían. Frente a esto, Presidente ideal, invitante del "trío", representante de la más pura democracia, ¿tendrás la pata? Escucha el consejo de este francotirador inveterado, escucha la admonición cariñosa y cordial: No Seas Bobo, compadre.

Referencia:

Revista Verde Olivo, Ed. 7 s/a; p. 15

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