La batalla de todas las manos

Sonia Regla Pérez Sosa / 27-09-2017

Aun no amanece cuando los miembros de las FAR llegan a los barrios capitalinos para continuar la recogida de desechos sólidos tras el paso del huracán Irma.
Mientras sus pensamientos se debaten en cómo desempeñar mejor la tarea encomendada por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, sus manos ciñen machetes, palas, motosierras, escobas y cuanta herramienta creen útil para acompañar su labor.
Atrás han dejado oficinas, computadoras, instituciones docentes, cuarteles, centros de investigación, polígonos de entrenamiento... Ahora se hacen escoltar por camiones inmensos, pesados cargadores, grúas…, para enfrentarse a árboles centenarios doblegados ante los vientos del evento meteorológico, a los rastros de las inundaciones así como a todo aquello que afea el territorio encargado y favorece la dispersión de epidemias, enfermedades infecciosas y vectores.
Saben que muchas de las buenas ideas nacen en medio de circunstancias difíciles, por ello no se amilanan. No hay duda de que su voluntad, organización, disciplina e integración, han aplacado los vestigios del ciclón categoría 4 y así lo han demostrado en cada cuadra. Se han vuelto inmensos en la batalla actual más importante: la recuperación.
Jefes, oficiales, sargentos, soldados y trabajadores civiles llegan a las zonas dañadas con el mensaje de que el país se levantará. Así lo manifiestan en cada corte, barrida, paleada, o movimiento de los medios ingenieros que utilizan para mover, agrupar y recoger los desechos, de esta manera aceleran las labores de higienización.
De bata blanca también se trabaja por el éxito de la misión en el país. Su prioridad es prever y velar por la seguridad y la salud de quienes sortean las difíciles situaciones del terreno, las características de los desechos que manejan y el uso seguro de los equipos. La integridad física es una prioridad.
La mayoría de las fuerzas que laboran desde los primeros instantes tienen alrededor de veinte años de edad y manipulan la mayor cantidad de medios técnicos operativos destinados a la tarea, muestra de su responsabilidad y disciplina. Les gratifica saber el significado de su aporte.
Mas todos están conscientes de que su ofensiva es en las calles, hasta alcanzar la normalidad. Y resulta este su deber como integrantes de un pueblo batallador, solidario y valiente.
Los trabajas desempeñados este fin de semana fueron apoyados por los integrantes y medios de las unidades de subordinación directa al Ministerio de las FAR, y contaron con la colaboración de brigadas de las regiones militares de Pinar del Río, Artemisa y La Habana.
El huracán que golpeó a Cuba por más de 72 h, arremetió contra casi todo el norte del país, mas ningún territorio del archipiélago quedó exento de sus efectos. Por ello, el aliento verde olivo ayuda a levantar esta Isla con una vitalidad y pasión implacable que no permite mañanas o esperas de ningún tipo.


Desde que fue establecida la fase recuperativa para las provincias afectadas, se organizaron brigadas de jefes, oficiales, cadetes, guardiamarinas, soldados y trabajadores civiles. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa

Muchos viven en las provincias que fueron afectadas por Irma, pero desde el primer momento se integraron a la recuperación de la capital. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
Darlo todo para recuperar lo perdido. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
Los efectivos de la región militar Mayabeque apoyaron las labores de higienización en el municipio de Playa. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
La buena realización de las labores dependió en gran medida de la preparación de los implementos de trabajo. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
La voluntad no permitió imposibles. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
Operadores de los medios técnicos de las FAR, jóvenes en su mayoría, logran hazañas sorprendentes. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
Integrantes de la institución armada restauraron la circulación vial por muchos barrios. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
El ímpetu de los cadetes de Medicina arrasó más que cualquier huracán. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
La solidaridad de los vecinos hizo las tareas menos difíciles y más de todos. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
El primer cosmonauta de América Latina, general de brigada Armando Tamayo Méndez, también hizo suya la tarea asignada por el General de Ejército Raúl Castro Ruz. Foto: Ariel Cecilio Lemus Álvarez de la Campa
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