El jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, general de división (r), Ramón Pardo Guerra, presidió la activación del órgano de trabajo de Defensa Civil del Consejo de Defensa Nacional. Foto: Ariel Cecilio Lemus Alvarez de la Campa
La doctora Miriam Teresita Llanes Monteagudo expuso las condiciones térmicas en la región del Atlántico tropical oriental para la actual temporada ciclónica. Foto: Ariel Cecilio Lemus Alvarez de la Campa
Yosmary Gil Leal, directora de Obras Hidráulicas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, expresó que la sequía nos afecta hace tres años y que se han tomado medidas a nivel nacional para un mejor empleo del agua. Foto: Ariel Cecilio Lemus Alvarez de la Campa
El sábado 20, a las 08:30 am, en el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil se activó la Red Nacional de Emergencias de la Estación de Radioaficionados. Foto: Ariel Cecilio Lemus Alvarez de la Campa
En la segunda jornada, día 21, se realizaron ejercicios que pusieron a la población a prueba ante eventos de desastres. En primer plano, medios empleados por los miembros que integran las brigadas Compleja y Ligera de Rescate y Salvamento para Situaciones de Desastre. Foto: Ariel Cecilio Lemus Alvarez de la Campa
El general de brigada Raúl Acosta Gregorich, jefe del Estado Mayor del Ejército Occidental, compartió experiencias con miembros de la Cruz Roja, durante la puntualización de las brigadas, en el parqueo del Estadio Latinoamericano del municipio del Cerro, La Habana. Foto: Ariel Cecilio Lemus Alvarez de la Campa
Fortalecer capacidades ante eventos de desastre

Por Bega / 26-05-2017

El evento hidrometeorológico de mayor peligro para la región del Caribe lo constituye el paso de los ciclones tropicales. Por eso, previo a la temporada ciclónica, en Cuba se destina un fin de semana de mayo en aras de aumentar la preparación del pueblo para enfrentar estos fenómenos.

Los días 20 y 21 del mes en curso, se realizó el Ejercicio Popular de Acciones para Situaciones de Desastre Meteoro 2017 en todas las provincias, que tuvo como eje central el fortalecimiento de las capacidades del país para enfrentar sismos y huracanes de gran intensidad, sequía intensa y extensa; así como eventos de desastres de origen sanitario.

El jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, general de división (r), Ramón Pardo Guerra, presidió, en la sede de la institución, la activación del órgano de trabajo de Defensa Civil del Consejo de Defensa Nacional.

También asistieron los representantes de otros órganos que intervienen en la tarea como el de Comunicaciones, Relaciones Exteriores, Instituto Nacional de la Reserva Estatal, departamento ideológico del Partido y del Sistema de Vigilancia y Monitoreo.

La doctora Miriam Teresita Llanes Monteagudo, especialista del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, expuso a los presentes que para la actual temporada ciclónica las condiciones térmicas en la región del Atlántico tropical oriental se encuentran dentro de los límites de la normalidad, lo cual será un contribuyente moderado para la formación y desarrollo de los ciclones tropicales en dicha cuenca.

También se puntualizaron los temas priorizados para los grupos de trabajo de los Consejos de Defensa provinciales, municipales y de zonas, en todo el territorio nacional, principalmente lo relacionado con la sequía y cómo combatir sus efectos, la lucha antivectorial y las medidas para evitar incendios.

En cuanto a la sequía, la directora de Obras Hidráulicas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Yosmary Gil Leal, manifestó que este evento empezó en julio de 2014, debido al incremento gradual de zonas con déficits de precipitaciones. Además precisó que la lluvia caída resulta insuficiente ante la situación imperante.

Con el triunfo de la Revolución en 1959, el Sistema de Defensa Civil cubano priorizó la preparación de la población en caso de una posible agresión militar externa, sabotaje y otras acciones de la contrarrevolución. Después del paso del ciclón Flora en 1963, la institución asumió, también, la organización de los habitantes de la Isla ante los eventos de desastres, principalmente de origen natural.

El ejercicio Meteoro surge a partir de 1985, producto a los daños causados por el huracán Kate, donde se puso de manifiesto deficiencias relacionadas con el funcionamiento de los órganos de dirección y el desconocimiento de la población para enfrentar estos fenómenos.

Por lo tanto, el primer ejercicio Meteoro se desarrolló en 1986 y lo denominaron Ejercicio Popular de las Acciones en caso de catástrofe. Dada la experiencia acumulada, en la década de los noventa ampliaron sus objetivos.

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