Regimiento inmortal

Por Bega / 23-05-2017

La ceremonia militar con motivo del aniversario 72 de la victoria sobre el fascismo realizada en el Mausoleo al Soldado Internacionalista Soviético, tuvo un matiz distinto a las conmemoraciones de años anteriores: contó con la presencia del Regimiento Inmortal.

Niños y adolescentes tenían en sus manos imágenes de rostros jóvenes, maduros, alegres, serios; eran fotografías de sus familiares que lucharon en el frente o aseguraron la victoria en la retaguardia durante la II Guerra Mundial. Esta iniciativa surgió en Rusia hace siete años y se desarrolla en más de 60 países para que las nuevas generaciones conserven la memoria histórica.

El acto estuvo presidido por el general de división Elfre Pérez Zaldívar, jefe de órgano del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar), y por la parte extranjera contó con la presencia del embajador extraordinario y plenipotenciario de la Federación Rusa en Cuba Mikhaíl L. Kamynin.

Frente a la llama eterna del monumento se colocaron seis ofrendas florales a nombre del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, de las embajadas en la Isla de Rusia, Kazajstán, Belarús y Azerbaiyán.

Kamynin, al pronunciar unas palabras, recordó: “El 9 de mayo de 1945 puso fin a una de las más crueles guerras de la historia de la humanidad. La victoria sobre el fascismo no resultó fácil, su costo fue enorme. Más de 28 millones de soviéticos perecieron en aquellos años. Años de la Gran Guerra Patria que duró 1418 días.

“Nosotros, los pueblos de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y amigos de la palestra internacional, jamás olvidaremos a nuestros héroes que defendieron su patria, la paz del mundo, los valores humanos y la vida como tal”.

También hizo alusión a la ayuda militar y humanitaria brindada por Cuba durante la contienda, y a la necesidad de mantener la unidad para enfrentar los retos del siglo XXI.

“Nada ni nadie serán olvidados, tenemos que entender que la sangre de los buenos no se derrama en vano”, concluyó el diplomático.

Por la parte cubana, el general de brigada Alcibíades Pérez Rivero, jefe de Dirección del Minfar, se refirió al rol desempeñado por la URSS al librar las batallas más cruentas y decisivas y ofrecer los mayores sacrificios.

Evocó Pérez Rivero: “En junio de 1941, la unión soviética fue invadida por la Alemania nazi. Tres jóvenes cubanos, casi niños, que por azares de la vida residían cerca de Moscú se incorporaron voluntariamente a las filas del Ejército Rojo. Uno de ellos murió defendiendo Leningrado en 1943, otro cayó en tierras polacas en enero de 1945. Era la premonición de una amistad entre dos pueblos que trascendería al tiempo y las circunstancias.

“Es por eso que constituye una tradición visitar cada 9 de mayo este simbólico lugar de la Cuba rebelde, y frente al fuego eterno confirmemos que la eternidad es el único plazo justo para mantener viva la memoria, la admiración y el agradecimiento hacia los pueblos que hace 72 años le devolvieron al mundo la esperanza y la paz”.

A la ceremonia asistieron, además, el cuerpo diplomático militar acreditado en Cuba, así como, jefes y oficiales de la institución armada cubana y combatientes de la Región Militar de La Habana.

Enlaces directos