En girón se consolidó el socialismo en América Latina VI

Fragmentos del discurso pronunciado por el entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias general de ejército Raúl Castro Ruz, al conmemorarse el décimo aniversario del ataque a Playa Girón. / 21-04-2017

Han pasado diez años y a medida que el tiempo transcurre cobran aún más importancia y adquieren sus reales magnitudes históricas las hazañas realizadas en aquellos días. En los combates de Girón se consolidó la presencia del socialismo en América Latina. Se abrió la era del socialismo en la profunda retaguardia del imperialismo norteamericano.

Hoy el rostro de América Latina no es el mismo del de hace diez años. Frente a la explotación imperialista los pueblos luchan y por distintas vías y métodos van encontrando el camino que los conducirá a la definitiva solución de los problemas del continente, sencillamente dos ejemplos: Chile y Perú.

El imperialismo continúa sus ataques contra Cuba y trata de aplastar o desvirtuar cualquier movimiento nacional en América Latina. Pero sus mecanismos tradicionales están desgastados y no les funcionan como hace diez años.
Ahora mismo se encuentran reunidos con la OEA en Costa Rica.

Allí se debate, entre otras cosas, el nombre de Cuba. Determinados gobiernos latinoamericanos han intentado replantear la política de bloqueo y se han pronunciado en alguna ocasión contra el mismo. El imperialismo y sus títeres más incondicionales esgrimen contra nosotros los viejos y cínicos argumentos de que la Revolución cubana agrede a otros países y subvierte el orden en ellos. El propio presidente del gobierno imperialista y su secretario de estado
han declarado muy recientemente que el “aislamiento de Cuba se justifica por su alineamiento junto a la Unión Soviética y su apoyo a los movimientos violentos del continente”.

Pintar a Cuba como agresora, a diez años de Girón, solo puede hacerse en la OEA, que es el escenario más ridículo y desprestigiado que los imperialistas han mantenido en América Latina. Girón es una prueba irrefutable, entre las muchas que están a la vista de todos, como la posterior intervención militar directa en la República Dominicana y las más recientes amenazas a Perú y Chile indican que en este Continente el único agresor es el imperialismo y los títeres que le prestan sus territorios para sus fechorías. Sería bueno recordar a quienes se reúnen hoy en la OEA, para reiterar sus gastadas acusaciones contra Cuba, que aún está en nuestro país el cadáver de un piloto norteamericano que conducía uno de los aviones B-26 que fueron derribados en Playa Girón. El piloto tenía credenciales que lo identificaban como Leo Frances Bell, aunque en el libro titulado El gobierno invisible escrito por dos periodistas norteamericanos, se afirma que su verdadero nombre es Leo Baker, piloto entrenado por la CIA para la invasión a Cuba y que le fue entregada una falsa documentación. Oficialmente, nosotros no sabemos cuál de los nombres es exacto. Solo sabemos que es norteamericano, que lo entrenó la CIA y que lo derribaron nuestros combatientes en Playa Girón, mientras cumplía una misión de bombardeo contra nuestro pueblo. Su cadáver lo hemos conservado durante diez años porque no está identificado y no lo hemos devuelto porque en ocasión alguna ha sido solicitado.

Si la OEA quisiera ayudarnos a identificarlo, o si esta insistiera por sus medios para que lo reclame el gobierno norteamericano oficialmente a través de la embajada suiza, nosotros no tendríamos reparos en devolver el cadáver conservado de un piloto yanqui que vino sorpresivamente a bombardear a nuestro pequeño y pacífico país hace exactamente una década, aproximadamente la misma cantidad de años que la OEA y los Estados Unidos nos declararon agresores y amenaza del continente. (...) Hoy podemos resistir con éxito y destruir, no una, sino diez invasiones con las mismas fuerzas y características de la invasión perpetrada hace diez años en Playa Girón. Hoy podrían venir por diez lugares diferentes, en forma simultánea, y serían aniquilados igualmente en breve tiempo.

Solamente señalo esto como una simple comparación con diez años de distancia, ya que desde entonces, se puso de manifiesto el hecho de que con invasiones mercenarias de burgueses expropiados no es posible vencer a nuestro pueblo trabajador y su Revolución Socialista.

Referencia:

Tomado de la revista Verde Olivo, edición 17, 25 de abril de 1971

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