Abrazos de despedida

Texto: Ileana Labaut López / 13-04-2017

Nadie se podía imaginar ese fatídico día. Nunca esperamos que llegara. A Fidel lo creímos inmortal. Cuando se pierde a un familiar la tristeza hace de las suyas. Para los cubanos él era parte de todos y un guía eterno. Ese era Fidel Castro Ruz, catalogado como un guía eterno. Así el silencio, el dolor y las lágrimas acogieron a la Mayor de las Antillas, esos días donde solo se escuchaban las fuertes exclamaciones ¡Yo soy Fidel! y ¡Viva Fidel!
Tras la declaración de la Comisión Organizadora del Comité Central del Partido, el Estado y el Gobierno para las honras fúnebres del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, los días 28 y 29 de noviembre, el Memorial José Martí fue testigo de un mar de pueblo. No importó la espera, ni el astro rey, solo el deseo de rendirle tributo y perpetuar su pensamiento revolucionario para el porvenir.
A su vez, en cada localidad, todos los cubanos tuvimos la posibilidad de rendir tributo y firmar el solemne juramento de cumplir el Concepto de Revolución, proclamado por nuestro líder histórico el primero de mayo de 2000, como expresión de su voluntad de dar continuidad a sus ideas y a nuestro socialismo.
Salvas honor
En la capitalina fortaleza de San Carlos de la Cabaña el 28 de noviembre resonaron veintiuna salvas en homenaje póstumo al Comandante en Jefe y, de manera simultánea, en Santiago de Cuba se realizó similar ceremonia.
Los protagonistas de tal honor fueron cadetes y oficiales de la Escuela Interarmas General Antonio Maceo, Orden Antonio Maceo y combatientes de la Región Militar de la Ciudad Héroe.
A partir de ese momento se disparó una salva a cada hora. En los días de duelo oficial se detonaron espaciosamente doscientos treinta y dos cañonazos, desde el alba hasta el atardecer.
Una ceremonia en que se les rinden máximos honores a personalidades excepcionales por su jerarquía, protagonistas de grandes hazañas y méritos ante la Patria, características reflejadas en Fidel a lo largo de su vida.
Según el Historiador de la Ciudad de La Habana, Dr. Eusebio Leal Spengler, “(…) esto solo ocurrió una vez en la historia de Cuba, cuando murió Máximo Gómez y se ordenó tal duelo para que se supiera que caía uno de los últimos grandes libertadores, si no el último libertador del continente americano”.
El destino así lo quiso y la salva número noventa detonó cuando la caravana que trasladaba las cenizas de Fidel llegó al Parque Céspedes, en la provincia del Titán de Bronce, lugar donde el héroe de todos los tiempos, desde el balcón del antiguo Ayuntamiento, anunció al mundo que Cuba era libre.
El 4 de diciembre fue el último adiós al Comandante en Jefe, pero su pensamiento e ideal pasan a la posteridad y será recordado como uno de los hombres más valiosos que ha existido en la Humanidad.


Largas filas en la Plaza de la Revolución agradecían el fervor y la entrega del principal
gestor de la expedición del yate Granma. Foto: Abel Rojas Barallobre

El pueblo le da un último adiós a Fidel, quien va camino a la inmortalidad. Foto: Francy Espinosa González
Jóvenes oficiales estamparon sus rúbricas en los libros, para honrar una vez más las ideas del
líder histórico y el Concepto de Revolución. Foto: Francy Espinosa González

En el Memorial José Martí le rindieron honores al gigante pensador. Foto: Abel Rojas Barallobre
Reafirmar el legado del Comandante en Jefe es una forma de mostrar el apoyo inquebrantable
hacia el proceso que defendemos hoy. Foto: Francy Espinosa González

Hermanos latinoamericanos, fieles seguidores del ideal fidelista, asumen como suyo el
Concepto de Revolución. Foto:Abel Rojas Barallobre

Durante la noche, miles de cubanos seguían a la espera de ver a Fidel y decirle
¡Hasta Siempre Comandante! Foto: Abel Rojas Barallobre

El sonido de las salvas de artillería estremeció a la capital habanera.
Foto: Francy Espinosa González

Flores e imágenes del Comandante en Jefe llegaron a la Universidad de
La Habana, lugar donde se hizo revolucionario. Foto: Abel Rojas Barallobre

La carta de una joven a Fidel da muestra del compromiso de la juventud en la defensa de
la nación. Foto: Abel Rojas Barallobre

Las vigilias universitarias en todo el país formaron parte del tributo al líder de la Revolución para ratificar que la juventud cubana atesora la conciencia y firmeza cosechadas por varias generaciones. Foto: Abel Rojas Barallobre
Enlaces directos