Para que continúen formándose comandantes

Por Sonia Regla Pérez Sosa / 02-02-2017

El Instituto Técnico Militar (ITM) José Martí, Orden Antonio Maceo, Orden Carlos J. Finlay, primer centro de nivel superior fundado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz tras el triunfo revolucionario, celebró su cincuenta aniversario.

Mediante un acto político y ceremonia militar, presidido por el primer vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), general de cuerpo de ejército Leopoldo Cintra Frías y la primera secretaria del Comité Provincial del Partido en La Habana, Mercedes López Acea, fue reconocida la labor de profesores y educandos.

Durante este medio siglo, miles de oficiales se han graduado en la institución con las armas infalibles del estudio, el trabajo, la tenacidad e inteligencia, los cuales regresan constantemente para continuar su preparación científico técnica en diferentes modalidades de superación.

Muchos de estos egresados estuvieron en las misiones internacionalistas de Angola, Etiopía, Siria, Nicaragua… y cumplen aun servicio activo en las FAR por lo que sus experiencias han sido decisivas en el empleo combativo, explotación, reparación, conservación y modernización del material de guerra.

Por esta razón, según el general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera, viceministro de las FAR y jefe de Estado Mayor General, este centro ha sido “uno de los foros principales para el desarrollo del pensamiento científico técnico en interés de la defensa, distinguiéndose en la formación de doctores y en el esfuerzo desplegado por lograr la excelencia del claustro de profesores, cuyos aportes lo hizo acreedor de la Orden Carlos Juan Finlay.

“Además, teniendo en cuenta sus resultados, las misiones combativas y cualidades de sus miembros, se le confirió el título máximo otorgado a las instituciones y unidades de las FAR: la Orden Antonio Maceo.

“Hoy el reto es seguir trabajando en la formación de especialistas del perfil ingeniero y técnico, decisivos para aumentar la capacidad combativa, educar a los hombres y mujeres, en alcanzar una alta preparación integral y firmeza de principios, en aras de egresar jóvenes militares creativos y calificados con habilidades profesionales”, aseguró.

En la conmemoración se evocó el privilegio del centro al conservar la habitación de su más brillante estudiante rebelde, quien decidió dedicar la vida a la causa de su pueblo. Un espacio que hoy guarda la firma de un legado convertido en compromiso.

Para avalar los resultados del centro, el general de cuerpo de ejército Ramón Espinosa Martín, viceministro de las FAR, entregó al coronel Manuel Osoria Neyra, director del ITM, un diploma firmado por el Ministro de la institución armada.

Asistieron a la celebración jefes de las FAR, el Ministerio del Interior, dirigentes del Partido, el Gobierno, las organizaciones políticas, así como fundadores y antiguos directores del centro docente.

El amplio proceso de remodelación y mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo de este sitio, permitió que la entidad, Monumento Nacional, continúe por mucho tiempo más su labor educativa.

El ITM representa la preparación y unidad de la joven generación, pues en cada graduado, la Patria tiene un soldado y “seremos dignos herederos del espíritu de resistencia, confianza y seguridad en la Revolución”, aseguró el cadete de quinto año de la especialidad de Comunicaciones, Alejandro Martínez Suárez.
De esta manera, la fuerza joven y notoria de los participantes permitirá que las ideas de Fidel tengan continuidad y que a través de este acto, febrero se vuelva eterno.

Enlaces directos