El hombre del milenio

Por Ileana Labaut López / 10-08-2016

La posibilidad de entrevistar al comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa, combatiente junto a Fidel de la Columna No. 1 José Martí, fue una satisfacción.

En marzo de 1957 se fundó la Columna No 1, del Ejército Rebelde, tenía su comandancia en la Sierra Maestra. Además de ser la principal fuerza combativa del Primer Frente José Martí devino madre del resto de las columnas y frentes guerrilleros creados posteriormente.

“Se le dice la columna madre, pues de ahí surgieron los primeros jefes militares, como Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Ramiro Valdés, Guillermo García, Juan Almeida, Ciro Redondo…

“La seguridad en el triunfo provenía también de las condiciones ventajosas para el combate que nos ofreció la montaña, conocida en detalles por el mando rebelde, donde tuvimos el apoyo de los campesinos”, refirió Gómez Ochoa.

“Fidel una vez dijo que nuestras tácticas demostraron ser las más correctas. En la situación de la Mayor de las Antillas, hay que tomar siempre la delantera, atacar donde y como no se imagina el adversario, para así alcanzar la ofensiva final.

“En ocasiones luchábamos con el pelotón del Che. A tal acción Fidel la llamaba, cooperación en los flancos. Durante el tiempo que estuvimos con el líder, todos los combates los dirigió, planificó y preparó junto a los capitanes y tenientes. Él trazaba sobre la mesa o la tierra la táctica para la batalla”, recordó el comandante del Ejército Delio.

Liberar a los prisioneros de guerra, prestar atención médica en caso de que la necesitaran o entregarlos a su mando, cuando las condiciones lo permitieran, fueron algunas normas que inculcó.

Nuestro entrevistado rememoró: “Una vez Fidel acogió a varios detenidos, quienes se encontraban lesionados.
Entonces por las acciones combativas, los tuvo que dejar, con las medicinas, para que los batistianos pudieran venir a recogerlos. Lo primero para él, eran los heridos, había que cuidarlos como si fueran uno de nosotros.

“Señalaba la importancia de saber leer entre líneas al adversario, pues es imprescindible conocer cómo piensa. De esta manera, incorporábamos nociones para el desempeño en la lucha armada. Una lección de sabiduría entregada por él; por su capacidad surgieron las columnas”.

Delio Gómez Ochoa, comandante del Ejército Rebelde, comentó: “Fidel siempre mencionaba no perder la idea de la contienda. Decía que había que darse cuenta del porqué luchamos y resistir, que si no somos capaces de resistir no vamos a triunfar y tenemos que triunfar, porque esta es nuestra única oportunidad.

Conocedor de las montañas, protagonista junto a otros combatientes en la Guerra de Liberación Nacional y fiel seguidor del hombre que marcó la historia Patria.

“Todo se lo debo a Fidel, pues el hecho de haber combatido a su lado, cuidándonos el uno al otro, me permitió forjarme como hombre. Los veteranos conservan la misma idea y el mismo sentido del porqué luchábamos, razón principal de tal proeza”, concluyó.

Enlaces directos