La vida diaria en Cuba: Mentís del Nuevo Herald

Por David Ignacio Martí / 08-04-2014

En medio de la vorágine informativa generada en los últimos días, tras hacerse pública la existencia de nuevos programas subversivos contra Cuba financiados por el gobierno de Estados Unidos, el diario de Miami El Nuevo Herald, trató de desviar la atención mediática publicando el 4 de abril –en su espacio Fotogalerías– varias fotos de Cuba bajo el sugerente título de “Imágenes de la vida diaria en Cuba”.

Que un diario se refiera a hechos de la cotidianidad en cualquier lugar del mundo, pudiera parecer una rutina. Sin embargo, cuando ese país es Cuba y el libelo es de Florida; todo pierde su lógica y se exalta la estridencia. Esta vez tampoco fue distinto: en las fotos del obcecado Herald se descubren los propósitos por transmitir un mensaje desconsolador de la sociedad cubana y su entorno.

Baste con tener en cuenta la fecha de su publicación, 4 de abril, para entender cuanto hay en ello de intencionado desplante: es la edición del día en que Cuba celebra con sus niños y sus jóvenes. Esos que colorean con su risa las verdaderas imágenes de la vida diaria en Cuba; risas de esperanza que, deliberadamente, no están en las fotos del Herald.

Hablamos de seis fotografías, que dicen ser propiedad de la agencia española de noticias EFE, que capturaron bien poco artísticas imágenes que van, desde un viejo y destartalado carro americano roto, de esos que aquí llamamos “almendrón” sin que nadie sepa por qué; pasando por grupos de personas de la tercera edad satirizando grosera y ofensivamente el uniforme verde olivo, justo el color de esta Revolución mucho antes que “colorearlas” estuviese de moda; sin que faltaran las ya, no por tradicionales, necias fotos de paredes desencapadas y con graffitis, muy de cualquier parte del mundo.

Finalmente…el éxtasis mediático y la consumación del mensaje ofensivo y perturbador: varias personas que conversan y en el vestuario de algunas se destacan alegorías a la bandera de los Estados Unidos.

¿Qué pretenden demostrar?...

Para el cubano “de a pie”, ese que supuestamente pretenden conquistar con tales campañas mediáticas, forzando así veladamente las condiciones para promover una sórdida campaña de Guerra No Convencional en Cuba –al estilo libio, sirio, venezolano o ucraniano– que les permita cumplir el trasnochado sueño de derrocar la Revolución cubana, las fotos del Herald son, muy por el contrario, un insulto.

Y no por que atacar a Cuba desde esas páginas resulte un hecho novedoso, más bien es algo ya “corroído”, como parte de los continuados planes norteamericanos por subvertir el orden interno en la Isla.

Es que lesiona el “saber y entender” del cubano promedio –por cierto, saber y entender facilitado ¡a todos! por la Revolución en el poder– que alguien venga, desde fuera, a mostrarles cómo es la vida diaria en Cuba.

Más allá de si se trata o no de imágenes reales –las posibilidades de la fotografía digital para crear “imágenes de laboratorio” son ilimitadas– valdría la pena preguntarles:

¿Qué pretenden demostrar?...

¿Qué la Revolución Cubana es un carro viejo, solo y destartalado, que ya nadie intenta arreglar?, ¿qué solo nuestros mayores están identificados con la Revolución y que los jóvenes sueñan con el modo de vida norteamericano, al punto de “plantarse” la bandera americana hasta en los traseros.

¿Olvidan los editores de ese diario, que por décadas ha servido a los más espurios intereses anticubanos de la mafia miamense, que esa juventud pusilánime con que sueñan no tiene asidero en Cuba ¡ni lo tendrá!

Si quieren ver fotos actualizadas de la verdadera juventud cubana están a tiempo: aún no están empolvadas las imágenes de la más reciente Marcha de las Antorchas, cuando decenas de miles, en fila compacta, fueron junto a Raúl a decirle al Apóstol el día su aniversario: “no se ha muerto tu raza”.

¿Qué pretenden demostrar?...

¿Qué los símbolos e íconos que inspiraron a más de una generación de cubanos: el Che con su boina, Fidel con su barba y hasta la propia Revolución están fuera de moda?

La Revolución no es moda, es vida cotidiana y lucha perenne por el bienestar de todos, y en medio de esa lucha el verde olivo marcha –y marchará– siempre a la vanguardia.

¿Qué es generalizado en Cuba, como oprobio a la memoria de Antonio Maceo, un sentimiento proestadounidense? ¿Qué abundan en nuestras calles las banderas de Estados Unidos como malintencionadamente pretenden hacer ver esas fotos?

Entiéndase que el pueblo de Cuba no abriga sentimientos xenófobos contra la bandera de Washington, Lincoln y Martin Luther King. También esa fue la bandera de Henry Reeve, el neoyorquino glorioso discípulo de Ignacio Agramonte, que regó con su sangre la independencia de Cuba.

Solo que a los nacidos en esta tierra se nos enseñan, de bien temprano, los versos gloriosos de Bonifacio Byrne en que nos recuerda desde la inmortalidad a todos los cubanos dignos que no deben flotar dos banderas donde basta con una: ¡la mía!

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