Alrededor de trescientos títulos han sido publicados por la editorial.
Identificación gráfica de la Casa Editorial Verde Olivo.Por primer teniente Sonia Regla Pérez Sosa / 27-02-2013
Sin dudas sus orígenes están en la voluntad de periodistas, redactores, fotorreporteros y diseñadores, integrantes de la revista Verde Olivo -fundada por el Che en 1959-, del diario Bastión, de la revista teórico-informativa El Oficial y de los periódicos de los ejércitos y tipos de armas.
Los mismos que en la década del noventa, cuando la escasez y redistribución de medios materiales impactó a los cubanos mediante el “período especial”, buscaron disímiles iniciativas ante la imposibilidad de conservar su órgano de prensa.
La idea de trabajar en los archivos de la revista estableció un nuevo ciclo en el quehacer profesional del colectivo. A través de investigaciones ordenadas por temáticas -históricas, económicas, sociales y culturales-, hizo que se integraran aún más las profesiones.
Playa Girón. Más allá de la batalla, primogénito del pequeño colectivo, se extendió con agrado por las unidades militares. Fue el resultado de apuntes, lecturas y contactos en el interior y exterior de la redacción.
Otro ejemplar muy recordado es El libro de la familia. Su edición, en 1991, sugería recetas, ideas, orientaciones y enseñanzas para aplicarlas en la cotidianidad, insertándolas en un contexto de privaciones económicas.
El 27 de febrero de 1993 quedó inscrita la Editorial Verde Olivo en la Cámara Cubana del Libro. Entonces, apareció su primer folleto Cuadernos Martianos. Cosas de la Guerra Grande, con el número de serie internacional estándar del libro (ISBN).
En 1994 continúa su producción con la obra El diferendo Estados Unidos-Cuba y participa en la Feria Internacional del Libro de La Habana.
Poco a poco, las publicaciones demostraron el beneficio de la nueva forma de hacer y crear. Títulos como Encuentro con la verdad, La victoria de los caídos, Siempre en Combate, Collado Timonel del Granma y Cangamba; acercaron a los lectores a historias militares, patrióticas e internacionalistas.
De igual modo, la propaganda posibilita la divulgación de las principales fechas históricas y acontecimientos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del país.
Hace ya veinte años, la editorial acoge a quienes perfeccionan los textos para aumentar la biblioteca de las FAR. La rutina productiva de autores, editores, correctores, diseñadores y formatistas, impone la búsqueda constante de información y formas de perfeccionar la expresión literaria a través de la diversidad de temas y géneros.








