Disuadir al enemigo

Por Bega / 11-10-2012

“Porque si el país tiene que defenderse algún día, todo el mundo tiene que combatir aquí […] y eso es lo que nosotros queremos: preparar al pueblo”.
Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Estudiosos del arte militar reconocen al ilustre mambí Antonio Maceo como gran estratega, tras el éxito de la invasión de oriente a occidente en la Guerra del 95 y las constantes victorias sobre el enemigo, cientos de veces superior en hombres y armamento.

De las gestas independentistas contra el coloniaje español, no solo heredamos una tradición de lucha, nombres que enriquecen la historia, sino también, un pensamiento militar, cimiento de su desarrollo actual.

La política contra Cuba guiada por el presidente norteamericano Ronald Reagan, a inicios de la década del ochenta, unida a la convicción de los líderes de la Revolución de no poder contar con el apoyo de la Unión Soviética en caso de una agresión, llevaron a la profunda búsqueda de soluciones para defendernos.

El análisis de las experiencias de luchas populares en otros pueblos, las acciones revolucionarias del siglo XX en Cuba y la participación de nuestras tropas en ayuda a diversas naciones, demuestran que una correlación de fuerzas y medios desventajosos no significa impedimento para vencer a un adversario superior, el triunfo depende de otros factores.

Con la premisa y certeza del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, de que mantener la soberanía del país es un problema enteramente de los cubanos, nació la concepción estratégica de la Guerra de Todo el Pueblo. Era indispensable prepararnos integralmente.

Un elemento fundamental en el proceso de perfeccionamiento del sistema defensivo fue la creación de las Milicias de Tropas Territoriales, el 1 de mayo de 1980.

A partir de entonces, surge el Ejercicio Estratégico Bastión. Importante medidor, hasta el día de hoy, del nivel combativo alcanzado. La decisión de identificarlo con ese nombre se explica por la propia etimología de la palabra bastión: baluarte, obra que garantiza el amparo.

El primero lo denominaron Bastión 80 y estuvo principalmente encaminado a enfrentar el bloqueo militar. Comenzaron, de este modo, los trabajos preliminares de la economía para el cambio de tiempo de paz al de guerra. De igual forma, se determinaron las medidas sociales que aseguran la sobrevivencia de la Patria en situaciones excepcionales.

Disímiles fueron los conocimientos obtenidos. La preparación para la defensa dejó de ser exclusiva de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, convirtiéndose en asunto del Estado y de la sociedad en su conjunto.

Entre los resultados más significativos, se halló la necesidad de designar, en las provincias, adjuntos militares principales y crear un órgano de defensa, dirigido por un jefe militar. La realización del ejercicio demostró la disposición de lucha del pueblo cubano, concibiéndose su periodización cada tres años.

LA IMPOSIBILIDAD DE VENCERNOS

Por su envergadura e importancia, el Ejercicio Estratégico Bastión constituye la forma superior de preparación del personal para la defensa. En él participan los órganos de dirección y mando, desde el nivel estratégico hasta el táctico, tanto del componente armado como no armado.

Otro elemento de valor es que facilita realizar actividades prácticas vinculadas con la producción, los servicios y la vida cotidiana en condiciones semejantes a las de la guerra. Mientras mayor sea la eficacia de estos ejercicios, crecerá en la conciencia del enemigo la imposibilidad de vencernos.

Del primero, Bastión 80, salieron significativas decisiones, entre estas, un proyecto de perfeccionamiento de las estructuras organizativas y combativas para el período 1980-1985, basado en el empleo del principio territorial, para los Organismos de la Administración Central del Estado, los Órganos del Poder Popular y las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

En los años 1981 y 1982, se hizo evidente la necesidad de un eslabón final que permitiera la cohesión de todos los factores y garantizara convertir cada municipio en un terruño imbatible.

La idea consistió en facilitar el trabajo de quienes tienen la misión de organizar y preparar al pueblo, al territorio en tiempo de paz y de proporcionar los elementos esenciales para la dirección en situaciones excepcionales, sin atarlos a esquemas y fórmulas específicas. Este eslabón lo constituyó posteriormente la Zona de Defensa.

Con el tema: Paso del país a la situación de tiempo de guerra y acciones para enfrentar el bloqueo militar y el desgaste sistemático del enemigo, se efectuó Bastión 83, en junio de ese año, para dar continuidad al ejercicio anterior.

Sesiona por primera vez el Consejo Militar del Ejército, responsable de analizar y adoptar acuerdos sobre aquellas cuestiones relacionadas con la defensa territorial, y se comprueba el funcionamiento de las zonas de defensa creadas, la validez de las mismas hacen emitir indicaciones para su organización en el resto de la nación, lo cual se materializa en 1984.

Es de destacar que a partir de este ejercicio estratégico surgieron las Brigadas de Producción y Defensa como fuerza combativa más numerosa y se aprobó la realización del Día Nacional de la Defensa y los controles Listos para la Defensa.

También, determinó el nacimiento de la Defensa Antiaérea Popular, del Sistema Único de Exploración Radioelectrónica y los estados mayores provinciales y municipales.

PARADOJA APASIONANTE

El 7 de diciembre de 1986 comenzó el Ejercicio Estratégico Bastión 86, orientado hacia Las acciones del país para enfrentar el desgaste sistemático y la invasión del enemigo.

“La paradoja era apasionante. Por las mañanas resultaba habitual este contraste. Afuera, en los campos y pueblos, los muchachos marchaban a la escuela y la vida discurría apacible. Adentro, en el puesto de mando, en algún lugar de Cuba, el Comandante en Jefe, el Ministro de las FAR y un grupo de jefes superiores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias se enfrascaban en resolver las complejas y urgentes decisiones del país en guerra.

“Esa misma atmósfera se producía en todos los niveles de mando y dirección, hasta las unidades, municipios y zonas de defensa”, así describió aquel momento, que no significaba la paralización del país, el destacado periodista Julio García Luis.

Este ejercicio estratégico resultó cualitativamente superior a los anteriores. Con él culminó una etapa decisiva de la preparación para la defensa. Se llevó a cabo en condiciones similares a la de los combates reales. Participaron más de ocho millones de cubanos y como principal aporte dejó totalmente formulada la concepción de nuestro sistema defensivo territorial.

Durante su cumplimiento, los puestos de mando de las FAR fueron dotados de una moderna tecnología. Desde ellos, dirigió la supuesta guerra el Comandante en Jefe, en compañía del entonces ministro de las FAR General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Los tres ejercicios estratégicos realizados hasta ese momento posibilitaron a los cuadros, jefes, oficiales, órganos de mando, tropa y población en general, identificar las principales formas y variantes de agresión militar del enemigo contra Cuba.

Una gran experiencia trajeron para el obligado paso dado en el noventa: establecer el Período Especial en tiempo de paz. Tal realidad condujo a suspender el Ejercicio Estratégico Bastión 89, cuyos preparativos habían casi concluido.

Dieciocho años después, una compleja situación pone en alerta nuestros cañones e inicia un nuevo ejercicio.

HERENCIA SIN FORTUNA

Millones de dólares destina el gobierno de Estados Unidos cada año al desarrollo de la carrera armamentista. La transformación constante de métodos y medios de guerra aumenta su poderío. Ante esa realidad nuestro país actualiza las concepciones de lucha.

El deseo de anexar al gran caimán del Caribe es una añeja utopía de la política norteamericana. George W. Bush, al asumir la presidencia de la norteña nación en 2001, adquiere una herencia sin fortuna: los sueños rotos de conquistar a Cuba.

En 2004, los pronunciamientos de Bush hacían evidente una agresión de EE.UU. hacia tierras cubanas. Urgía que el enemigo comprendiera las pérdidas considerables para sus fuerzas armadas, si llegara a efectuar tal acción.

Bajo la dirección del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 13 de diciembre comenzó el Ejercicio Estratégico Bastión 2004. Se realizaron maniobras tácticas en el territorio de los ejércitos, donde sirvieron como base las brigadas de defensa antiaérea.

Las unidades de tanques operaron en áreas urbanas, se aplicaron los métodos de empleo de este tipo de unidades en defensa de la capital del país durante la invasión enemiga. Además, el municipio especial de Isla de la Juventud fue teatro de un conjunto de episodios tácticos de lucha contra los desembarcos hostiles.

Todas las esferas de nuestra sociedad estuvieron presentes en este ejercicio estratégico, incluidas las misiones diplomáticas en el exterior.

Sus dos últimos días se concibieron como Días Nacionales de la Defensa. A las 08:00 horas del domingo 19 de diciembre, a través de los medios de comunicación masiva, se dio la señal de alarma aérea y se logró la participación popular.

Bastión 2004 corroboró, una vez más, que la concepción estratégica Guerra de Todo el Pueblo, como fundamento de la doctrina militar de nuestro Estado, es la única forma de enfrentar la agresión enemiga con posibilidades de éxito.

Evidenció la necesidad de crear un grupo de control de las medidas de enmascaramiento durante el ejercicio, al igual que la designación de una cantidad considerable de cuadros y funcionarios, del más alto nivel del país, para integrar un aparato de árbitros.

También señaló aquellas cuestiones de la preparación de nuestra defensa nacional, en las cuales no teníamos los niveles requeridos y se concibió realizar este ejercicio estratégico cada cuatro años.

AMENAZAS QUE NO DESVANECEN

Luego de un arduo trabajo en la organización de Bastión 2008, se decide posponerlo a causa de las afectaciones sufridas por los huracanes Ike, Gustav y Paloma.

El Ejercicio Estratégico Bastión 2009 transcurrió del 26 al 28 de noviembre. Participaron mil ochocientos órganos de dirección y mando y aproximadamente cien mil combatientes a tiempo completo.

Se ejecutaron 336 maniobras y ejercicios tácticos, mucho de los cuales perduraron hasta el domingo 29 del propio mes, Día Nacional de la Defensa, donde asistieron alrededor de cuatro millones de ciudadanos.

Bastión 2009 demostró el esfuerzo del país hacia el perfeccionamiento de las infocomunicaciones, al contar los órganos de dirección y de mando con este aseguramiento en el desempeño de sus funciones.

Por primera vez se puso en práctica el Consejo de Defensa de la Región Estratégica. Así quedaron aglutinadas, bajo una misma dirección, las fuerzas que intervienen en la defensa del espacio aéreo, terrestre y marítimo, donde se prevé una mayor actividad del enemigo.

Los ejercicios estratégicos permiten consolidar y desarrollar nuestra filosofía de lucha, mediante la aplicación de la concepción estratégica Guerra de Todo el Pueblo, como base de la invulnerabilidad militar alcanzada por el país y vía para hacerle comprender al agresor que tendría miles de bajas en sus fuerzas, grandes pérdidas en medios y no alcanzará sus objetivos.

Seguidamente a la realización del Bastión, tiene lugar el Día Nacional de la Defensa, en el cual participa, de forma masiva, la población en las tareas relacionadas con la defensa de la Revolución.

Las amenazas contra Cuba no desvanecen. Parecen detenidas en espacio y tiempo indefinidos. Pero no es motivo para amilanarse. Los cubanos guiados por principios soberanos mantenemos inamovibles, en espacio y tiempo bien determinados, la condición de libres. Bastión 2012 reafirmará nuestros ideales.

“[…] Cuba se convertirá de un extremo a otro en un enorme avispero que no podrá resistir ningún agresor por muy poderoso que sea […]”.
General de Ejército Raúl Castro Ruz.

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