Tras una doble ilusión

Por teniente Sonia Regla Pérez Sosa / 15-05-2012

En busca de sueños maternales, llegó Verde Olivo ante la mirada de Dalgis Sánchez Rodríguez. Una mayor, especialista en Logística de una brigada de tanques, quien hace más de ocho años comparte su vida entre dos amores.

Al principio vimos a la mujer triunfadora, proveniente de la Escuela Interarmas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) General José Maceo, Orden Antonio Maceo, como muchos oficiales. Poco a poco, descubrimos su singularidad.


Distingue su enseñanza el formarse en el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas, Máximo Gómez, y posteriormente transitar por el Servicio Militar Voluntario Femenino “porque el perfil militar era el que me gustaba y ese año la institución no lo ofertó”.

Perseguir una ilusión de su niñez fue uno de los motivos principales que la impulsó a superarse hasta ser de las mejores graduadas en su especialidad y demostrarlo a cada momento.

Mas el tiempo y unas pequeñas personitas desplazaron lo que en la adolescencia y juventud fue su mayor anhelo: ser militar. Convertirse en madre le dio la dicha de mirar diferente y perfeccionarse. Sus pequeños Natalí y Cristian han hecho más completos los logros de esta mujer.

Ante la necesidad de saber, intercambiamos sobre las experiencias, inseguridades y argumentos de Dalgis cuando se desenvuelve en la doble tarea cotidiana. Por ello, la seguimos y cuestionamos en los lugares donde se le considera responsable y hasta imprescindible: trabajo, escuela y hogar.

¿De qué forma simultanear satisfactoriamente la labor como madre y profesional?

-Ser madre dentro de las FAR exige fuerza de voluntad y sacrificio personal, por el horario y extensión del trabajo, el cual ocupa mucho tiempo del día. Al concluir la jornada laboral, recojo a los niños en la escuela, llego al hogar y mientras inicio las faenas caseras, vigilo que se bañen, realicen las tareas y se incorporen a la vida social.

“La vida militar impone retos por las tareas diarias inaplazables que te mantienen ocupada todos los días de la semana. Esto obliga a superarte incluso, modificando e inventando el tiempo de tus pequeños y el tuyo.

“Debes planificarte minuto a minuto para cumplir con las responsabilidades como madre, que son impostergables, para asistir a las reuniones de padres, mantener el vínculo con la escuela, apoyar a los niños académicamente…

“Una debe descansar menos para poder garantizar las ‘cosas’ del siguiente día. Ser maga, reajustarse y buscar el tiempo que ellos necesiten. Y así poder llevarlos al parque los fines de semana, sacarlos a ver a sus amistades, familiares y actividades infantiles.

“El trabajo con las tropas ayudó a prepararme para la maternidad y educación de mis hijos. Al tratar con diferentes tipos de caracteres y personalidades, una aprende a interpretarlos y a sentirte madre de ellos, porque les enseñas, los moldeas, conoces los sentimientos que te llevan a protegerlos, ayudarlos, cuidarlos.

“Siempre con los subordinados se debe mantener el respeto, pero también debes darles confianza. El cumplimiento del deber es una cosa y otra los sentimientos, como haces con tus hijos. La jerarquía nunca debe ser un impedimento para que un subordinado se acerque a ti”.

¿Recuerdas a algún oficial o profesor civil del cual llevas un poco?

-La primera persona es un hombre, fue mi jefe de compañía cuando yo era soldado. Él me dio la previa. Era muy exigente, meticuloso y disciplinado. Después, cuando comencé en la escuela de cadetes, fue nuevamente mi jefe de compañía y se enorgullecía de que yo fuese su “fruto”, el que él había formado.

“Dentro de las mujeres, tuve una jefa de compañía muy cumplidora con su trabajo, pero al mismo tiempo, nos trataba con mucho cariño y nos hacía sentir bajo el amor de nuestra madre.

“En esta profesión ‘tomamos’ mucho de esas bases; de los ejemplos que conoces y te inspiran. Entonces comparas sus historias, enseñanzas y te das ánimo cuando te propones ser madre, buena profesional y perseguir el sueño verde olivo”.

¿Ser madre te impone desempeñarte mejor en el trabajo?

-Una mide más consecuencias, se esfuerza más. En mi caso, significa tener dos personitas que dependen de mí, que miran y se basan en mi ejemplo y sé que las cosas que haga para la vida las imitarán.

“Por ello, mientras mejor sea mi camino, mi trabajo, mis resultados, mejor madre seré, pues valoraré más el sacrificio que realizo para estar cuando Natalí y Cristian me necesiten. Todo esto me complementa y define, y sobre todo, me ayuda a encaminarme y a encaminarlos para el futuro”.

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