La ciencia y la innovación tecnológica en función del desarrollo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias

Teniente coronel Teresa Bellido de Luna Núñez, Teniente coronel Leonardo Betancourt Mesa, Teniente coronel Antonio Rodríguez Moreno

ANTECEDENTES

La actividad de Ciencia e Innovación Tecnológica en las FAR tiene sus antecedentes más inmediatos en la etapa de la guerra de liberación. Motivados por la necesidad de contar con un armamento capaz de contrarrestar la superioridad técnica del enemigo, los combatientes rebeldes supieron adaptar el escaso material de guerra con que se contaba, obteniendo resultados importantes como la granada M-26, la confección de diferentes tipos de minas y la construcción del vehículo blindado Dragón-1, empleado por el comandante Camilo Cienfuegos en la toma de Yaguajay.

INICIOS DE LA REVOLUCIÓN

Los primeros años de la Revolución se caracterizaron por la adquisición de armamento moderno procedente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), su asimilación, la preparación de los oficiales de mando, ingenieros y técnicos y la creación de una amplia base industrial dedicada a su mantenimiento y reparación. Así, la actividad de ciencia y técnica comenzó a desarrollarse, de forma simultánea, en hospitales, escuelas y unidades militares.

1963-1969

En 1963 ocurrieron varios hechos que constituyen también premisas de la actividad de ciencia y técnica en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR):

* El 13 de marzo el Comandante en Jefe hace un llamado a estudiantes universitarios y secundarios para asimilar el nuevo armamento coheteril naval, terrestre y antiaéreo.


*Comenzaron a prepararse en la URSS los primeros especialistas de perfil de mando y técnicos de las tropas generales, artillería, defensa antiaérea, fuerza aérea y marina de guerra.


*Los combatientes de las FAR realizaron propuestas de invenciones para el perfeccionamiento del material de guerra soviético y su empleo combativo.

En 1967 se inaugura el Instituto Técnico Militar (ITM) José Martí, primer centro de enseñanza Superior de las FAR y primera universidad inaugurada por la Revolución. Desde entonces, se sentaron las bases para la realización de la actividad investigativa por parte de profesores, alumnos y egresados de este centro.

Ese propio año se crea el Grupo de Potencial Industrial en la DAAFAR, a través del cual fue posible la fabricación en Cuba de los neumáticos de las aeronaves tipo MIG-15, entre otros resultados.

En este contexto surge, en la Dirección de Operaciones, el órgano denominado Sección de Trabajo Científico - Militar, dedicado en lo fundamental a la edición de la revista El Oficial y de un Boletín Resumen de publicaciones militares extranjeras.

Después, en 1968, se constituye en la DAAFAR el Consejo de Ingeniería, una de las primeras entidades de investigación y desarrollo de las FAR, a la cual se le incorpora el Grupo de Potencial Industrial de la DAAFAR.

En las postrimerías de esta década la Dirección de Organización y Personal forma un Grupo de Investigaciones Psicológicas. Además, se realiza el Primer Encuentro de la Mecánica y la Electrónica en las FAR, primer evento científico - técnico registrado por la institución armada.

1970-1979

Más tarde, en 1970, se funda la Academia de las FAR General Máximo Gómez, encargada de la preparación de jefes militares con instrucción universitaria, lo cual constituye un importante paso para las investigaciones en la esfera del arte y la construcción militar. En ese mismo año se establece un órgano de investigación científica en el hospital militar Luis Díaz Soto y en 1976 el Comité Técnico de Víveres.

Entre 1973 y 1976 funciona la Sección de Estudios Científicos del viceministerio de los Servicios. Esta Sección se ocupaba de las investigaciones científicas en el área de acción de dicho viceministerio. En el año 1977 se crea la Dirección Científica Militar, la cual contaba con una Sección de Trabajo Científico-Militar, una subsección de investigaciones psicológicas y un grupo de trabajo técnico-militar. Este órgano funcionó hasta 1980.

El primer grupo de compañeros que optan por grados científicos viajan a la URSS en 1973. Los primeros candidatos a Doctor en Ciencia se gradúan en 1975. En el año 1979 se otorga al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias la condición de Institución Autorizada para la Obtención de Grados Científicos, con las comisiones de Arte Militar (en la Academia de las FAR), la de Ciencias Técnicas (en el ITM) y la de Ciencias Sociales (en la Escuela Interarmas General Antonio Maceo).

1980-1989

La década de los ochenta se caracteriza por el desarrollo de la concepción estratégica de la Guerra de Todo el Pueblo, bajo la orientación del Comandante en Jefe. En tal sentido, uno de los principales resultados científicos fue la aparición del Manual de Táctica de la Guerra de Todo el Pueblo. En 1981, en las Indicaciones sobre la Organización del Trabajo Científico - Militar, (vigentes hasta 1994) quedó definido el trabajo científico como: El conjunto de actividades que ejecutan los jefes, estados mayores, cuadros de mando políticos, ingenieros, técnicos, instituciones y Centros de Enseñanza Militar Superiores encaminadas al desarrollo de la ciencia militar cubana, la utilización de sus resultados en la construcción de las FAR, el incremento de su potencial combativo y en la elevación de su disposición movilizativa y combativa.

Durante el referido decenio se inauguran importantes centros de investigaciones, se perfeccionan el Órgano de Dirección de la Ciencia y la Técnica y el Sistema de Grados Científicos, se crea el Consejo Científico de las FAR, se aprueba la Política Científica y comienza la participación de las FAR en el movimiento nacional del Fórum de Piezas de Repuesto. Continúa también, el desarrollo de los procedimientos y los medios para la conservación del armamento y la técnica, inician los estudios de la opción cero y el empleo de la medicina tradicional.

En 1980 es designado para el cargo de sustituto del Ministro de las FAR para el Armamento y la Técnica, el general de brigada Francisco Cruz  Bourzac, quien hizo importantes aportes al desarrollo de la ciencia y la técnica, fundamentalmente, en repudio al armamento. A propuesta suya, en 1989 se unifican las Empresas Militares Industriales en la Unión de Industria Militar y se crea la Dirección de Desarrollo Técnico, donde se integran las actividades de investigación y desarrollo en la esfera del armamento y la técnica, la innovación y la racionalización, las marcas y patentes, la información científico-técnica y la automatización industrial. En este contexto histórico, un grupo de profesores de la Academia Naval desarrollan las primeras instalaciones de cohetes superficie-superficie.

Un importante paso en el orden organizativo se da en 1985, con la creación, bajo la dirección del Jefe del Estado Mayor General de las FAR, del Consejo Científico de las FAR, órgano de consulta para estudiar y elaborar recomendaciones en la actividad de la ciencia y la técnica.

En 1988 se elabora la Política Científica de las FAR, documento directriz del Trabajo Científico - Militar, en este se plasman los objetivos a alcanzar a corto, mediano y largo plazos en esta actividad y los lineamientos para lograr un perfeccionamiento en idénticos lapsos.

1990-1999

En la década de los noventa se crea un importante grupo de centros de investigación, el Colegio de Defensa Nacional y la Dirección de Ciencia y Técnica; se comienzan a organizar las investigaciones científicas a través de proyectos y se introducen en las unidades entrenadores de tiro de tanques y tiro con pistolas.
Hacia marzo de 1999, como parte del proceso de perfeccionamiento de la institución armada, la Dirección de Ciencia y Técnica se convierte en la Secretaría de Ciencia y Tecnología, encargada de la organización y dirección de la actividad de Ciencia e Innovación Tecnológica en las FAR.

2000-actualidad

En correspondencia con el proceso de perfeccionamiento, en el 2000, se constituye el Consejo de Ciencia y Tecnología de las FAR, como órgano consultivo del Ministro para la actividad de Ciencia e Innovación Tecnológica. El Consejo asume las mismas funciones del anterior y recibe, además, atribuciones como órgano decisor. En abril del 2002 se aprueba el Sistema de Ciencia y Tecnología de las FAR. Este imprime nuevas cualidades al desarrollo de esa actividad.

La ejecución por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de una acertada política científica, permite mostrar en la actualidad significativos resultados, entre los que destacan:

*El desarrollo de la concepción estratégica de la Guerra de Todo el Pueblo y del pensamiento y el arte militar cubanos.

*La modernización del Material de Guerra acompañado de eficaces métodos para su empleo combativo.

*La elaboración de nuevos procedimientos médicos y la obtención y empleo de medicamentos naturales.

*El diseño y construcción de simuladores para la preparación del personal.

*La automatización de los Procesos del Mando en las FAR.

*La elaboración de novedosos procedimientos para la conservación del material de guerra.

*Procedimientos para la caracterización y acondicionamiento del Teatro de Operaciones Militares.

*Nuevos conceptos de la pedagogía militar.

*Nuevos conceptos del trabajo político y del Partido.

*Mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo del personal.

Enlaces directos