Ejército Juvenil del Trabajo

FUNDACIÓN

El Ejército Juvenil del Trabajo (EJT) surge como resultado de la fusión de la Columna Juvenil del Centenario y las divisiones de infantería permanentes. Es fundado el 3 de agosto de 1973, en Camagüey, por el Ministro de las FAR, al promulgarse la Ley No. 1253.

BREVE SÍNTESIS HISTÓRICA

 El EJT sirvió como fuerza de apoyo a la producción en el transcurso de sus primeros 20 años. En 1993, al asignársele la responsabilidad de administrar y dirigir integralmente las granjas estatales, asumió el proceso de la dirección económico productiva de sus unidades.

Este Ejército ha participado en diferentes tareas productivas vinculadas con la agricultura (cañera y no cañera), actividades constructivas, ferroviarias, comercializadoras y de salud (antivectoriales). En todas ha primado el espíritu de consagración de sus miembros para lograr resultados eficientes en el trabajo, manteniendo relaciones directas con los Organismos de la Administración Central del Estado que atienden estas esferas. Particular atención requirió la incorporación de las fuerzas del EJT en el Plan Turquino, lo cual contribuyó al desarrollo económico, político, social y cultural de las zonas montañosas.

Durante el período especial inició el proceso que propició la entrega de empresas bajo contratos de administración, así como la creación de los mercados agropecuarios.

Asimismo, producto de la intensificación de la campaña contra el mosquito Aedes aegypti se formaron las primeras unidades que realizaron los trabajos focales y adulticidas en Ciudad de La Habana. En tal sentido, el EJT ha sido una escuela formadora de la juventud cubana. El régimen intenso de trabajo, la organización, exigencia y disciplina que siempre ha caracterizado a dicha institución, han contribuido a forjar la voluntad, el carácter y las convicciones revolucionarias.

DESIGNACIÓN Y FUNCIONES

En la Ley 75/94 de Defensa Nacional, se define que el Ejército Juvenil del Trabajo es una agrupación de fuerzas y medios que forma parte de las tropas terrestres de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, sus miembros son militares en activo y en su estructura está contemplada la categoría de trabajadores civiles.
Se designa para:
*Realizar actividades productivas en interés del desarrollo económico social del país.
*Ejecutar medidas para la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales.
*Preparar militarmente a sus integrantes y participar en la lucha armada.
*Contribuir a la educación y formación patriótica, militar, deportiva y cultural de los jóvenes.
Sus funciones principales abarcan:
*Crear y mantener una fuerza organizada con elevada productividad, y que al mismo tiempo, sus efectivos tengan una preparación militar que les permita participar en la defensa de la Patria.
*Dirigir el sistema de producción y servicios subordinados y mantener relaciones directas, a todos los efectos legales, económicos y administrativos, con los organismos de la Administración Central del Estado y sus dependencias.
*Mantener bajo contrato de administración, empresas agropecuarias cuyas estructuras incluyen el sector cooperativo.
*Preservar el patrimonio de las granjas estatales, pertenecientes al organismo con que se establezcan vínculos.

LA FUNDACIÓN DEL EJT

El 3 de agosto de 1973 culminaba una fructífera etapa de trabajo, iniciada cinco años atrás, por la Unión de Jóvenes Comunistas. Entonces, se había creado la Columna Juvenil del Centenario, colosal y aguerrido contingente de la juventud, que aportó al naciente Ejército Juvenil del Trabajo su ejemplo de consagración, además de un nutrido grupo de competentes y experimentados cuadros los cuales contribuyeron al desarrollo económico del país, especialmente, al incremento de la fuerza laboral en la región camagüeyana.

Durante años de duro y diario bregar, los combatientes del EJT han dado su modesto ejemplo de dedicación al trabajo en condiciones difíciles, enfrentando tareas y misiones complejas. Así, han alcanzado, como señalara el General de Ejército Raúl Castro Ruz, un lugar destacado en la historia laboral de nuestro país, y, sobre todo, la admiración, confianza y respeto del pueblo para quien, a nombre de las Fuerzas Armadas, trabajan.

En la actividad de producción cañera, labor agrícola más fuerte del país, los jóvenes del Ejército han cortado más de 175,6 millones de toneladas de caña. El azúcar derivada equivale a más de 20 millones de toneladas métricas, producción que representa el resultado de tres  zafras grandes del país.

El Ejército cumplió o sobrecumplió su plan en 32 de las 36 zafras en que ha participado. Resultó en 12 ocasiones la fuerza más productiva del país, acumulando de por vida un 106 por ciento de cumplimiento de sus planes de zafra.
También ha participado de manera activa en el desarrollo de diversos e importantes planes de la economía nacional.

Al respecto, destaca la construcción del Ferrocarril Central, donde se crearon y ensamblaron alrededor de mil quilómetros de vía. En la línea Sur, se hicieron reparaciones y mantenimientos a más de 2 200 km de tendido férreo, especialmente en los tramos Maceo, de Oriente y de Nuevitas, en Camagüey. Sobre lo anterior, en el acto por el XX Aniversario del Ejército, el entonces ministro de las FAR, General de Ejército Raúl Castro Ruz valoró: ¨Como ya dije en otra ocasión, las vías férreas tendidas por el Ejército Juvenil del Trabajo en nuestro país, cubren prácticamente la distancia entre La Habana y Santiago de Cuba por la vieja carretera central¨. De igual forma, el EJT asumió el montaje de 70 km de líneas eléctricas de alta tensión entre Moa y Baracoa.

Los valores creados en las construcciones son superiores a los 304 millones de pesos en 250 obras, entre las cuales se incluyen: centros educacionales, económicos, científicos, instalaciones turísticas, obras para la defensa y más de 2 242 viviendas.

También los combatientes del EJT cumplieron misiones internacionalistas en Siria y Angola. En este último país, además de cumplir misiones combativas, ejecutaron importantes obras para el desarrollo económico y social. En tal sentido, fue determinante para el ulterior desenlace de la guerra, la construcción de dos aeropuertos militares, infraestructura imprescindible para lograr la superioridad aérea y proteger la ofensiva terrestre cubana.

El plan Turquino es otra de las tareas importantes asignadas al Ejército. Desde 1987, han pasado más de 160 mil jóvenes soldados por los 150 campamentos construidos en las montañas de Pinar del Río, el Escambray y las sierras Maestra y Cristal, de la región oriental.

Actualmente, los combatientes y trabajadores civiles apoyan la recuperación cafetalera y las atenciones culturales de las plantaciones, que abarcan 1 015 caballerías. Tras dos décadas de labor, destaca la producción de más de cuatro millones de latas de café que representan unos 172 mil 414 quintales oro, es decir, ocho mil toneladas. La presencia del Ejército ha contribuido al desarrollo no solo económico, sino socio político de nuestras montañas.

En 1991, la dirección del país decide pasar al Ejército la responsabilidad de administrar y dirigir integralmente sus unidades productivas. Esto permitió asumir el compromiso de la administración del proceso económico-productivo. Surgen así las Granjas Militares Integrales. Igualmente se reciben las primeras empresas como las de Cítricos de Jagüey Grande e Isla de la Juventud, con sus correspondientes Combinados Industriales, Empresas de Frutales de Motembo y de Cultivos Varios de Juraguá y el Complejo Agro Industrial Azucarero Harlem. Paralelamente, se incursiona en la comercialización de las producciones agrícolas.

La producción de cultivos varios ha aportado un volumen de un millón 128 mil toneladas de alimentos. En el último quinquenio, estas producciones sobrepasan los dos millones de quintales por año, logro de las seis empresas y la Granja Militar Integral de la Isla de la Juventud, dirigidas por el Ejército, bajo contrato de administración con el Ministerio de la Agricultura.

Por otro lado, la diversificación productiva resulta significativa, fundamentalmente en la producción pecuaria. Este importante frente ha aportado 1 865,9 toneladas de carne, siete millones de unidades en huevos y más de siete millones de litros de leche.

Otra importante misión que cumple el Ejército es la comercialización. En 26 mercados agropecuarios, ubicados a lo largo y ancho del país, se venden a la población productos y servicios por más de 300 millones de pesos anuales, a precios que si bien aún distan de los deseados, son los más bajos en esa esfera.

El 8 de enero de 2002 la dirección del país orienta la ofensiva contra el mosquito Aedes aegypti debido a las afectaciones de ese vector en Ciudad de La Habana. Participan en el tratamiento adulticida 70 soldados y, en el ingeniero focal, 250; junto a otras fuerzas movilizadas en esa batalla. A 42 días de iniciada la ofensiva se crean dos batallones antivectoriales de forma permanente, cuyo ejemplo, exigencia, disciplina y organización mantuviera estable la actividad antivectorial.

En la actualidad existen tres batallones del EJT, con más de mil hombres combatiendo al mosquito en seis municipios de la capital, donde se ubican 276 874 viviendas y locales administrativos. Esta constituye una agrupación de referencia en esta actividad, pues, es una de las fuerzas mejor preparadas para la defensa de la ciudad por el dominio de las áreas donde actúan.

Entre las misiones asignadas al EJT, se encuentra la de contribuir a la educación y formación patriótica, militar, laboral, deportiva y cultural de los jóvenes que transitan por sus filas, objetivo que se ha materializado desde la constitución del Ejército. El EJT ha formado a más de 350 mil efectivos vinculándolos a diversas actividades productivas y de servicio, lo cual favorece la adquisición de hábitos laborales, disciplina y formación en interés de materializar las tareas de la Revolución.

Al mismo tiempo, la institución se ha convertido en una escuela formadora de cuadros, revolucionarios y comunistas. En este sentido, los cinco Conjuntos Artísticos Integrales de Montaña han incrementado su labor en el rescate y divulgación de las mejores tradiciones culturales en los macizos montañosos, la educación patriótica, militar e internacionalista, así como en la promoción de la cultura y la recreación de los combatientes y pobladores de las comunidades, contribuyendo a elevar la cultura general integral.

Tal labor tiene también el propósito de lograr la permanencia de los jóvenes en las zonas despobladas al concluir el Servicio Militar Activo, y detener el éxodo desde los macizos montañosos, como parte de la estrategia de la dirección de la Revolución.

Como resultado del trabajo y las experiencias en las actividades desarrolladas por el Ejército, así como por sus aportes a la economía del país, recientemente el Gobierno le asignó nuevas tareas en la reparación de la vía férrea central, la construcción de viviendas y de la línea de fibra óptica.

La compleja coyuntura internacional actual, unida a la creciente hostilidad contra Cuba, impone al EJT, misiones acordes al momento histórico. Al respecto, ha señalado el General de Ejército Raúl Castro Ruz: ¨Produciremos alimentos, preservaremos las principales conquistas de la Revolución y seguiremos avanzando sin descuidar un minuto la defensa¨.

Jefe del Ejército Juvenil del Trabajo

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