La Constitución de la República de Cuba y la Defensa

En Cuba, la lucha por el establecimiento de los derechos democráticos se remonta a los orígenes de nuestra nacionalidad. Los objetivos independentistas contra el colonialismo español durante treinta años están entrelazados con las metas de lucha por alcanzar la democracia. Durante las luchas por la independencia nacional, en el siglo XIX, los mambises redactaron cuatro constituciones con el objetivo de legalizar las actividades del pueblo contra el colonialismo español. Entre ellas se encuentran: la Constitución de Guáimaro, del 10 de abril de 1869; la Constitución de Baraguá, del 15 de marzo de 1878; la Constitución de Jimaguayú, del 16 de septiembre de 1895 y la Constitución de La Yaya, del 21 de octubre de 1897. Durante el siglo XX se redactaron otras dos: la Constitución de 1901, del 21 de febrero de 1901 y la Constitución de 1940 aprobada en julio de 1940.

El 15 de febrero de 1976 se celebró el referendo nacional. Mediante el voto libre, universal y secreto, el pueblo cubano aprobó la primera Constitución Socialista.

El sistema político cubano, como el de cualquier Estado, es creado por la Constitución en correspondencia con las características y aspiraciones del pueblo y, sobre todo, adoptado de manera libre y soberana en virtud del principio de autodeterminación. Se trata de un sistema político y de una democracia diferente al de otros países, pues responde también a realidades distintas.

En nuestra Constitución queda claramente establecido que Cuba es un Estado Socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado para todos y por el bien de todos, como República unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo. (Artículo 1).

La Constitución actual consta de un preámbulo y 137 artículos distribuidos en quince capítulos. Se le ha realizado tres reformas.

El preámbulo expone los fundamentos históricos e ideológicos sobre la concepción y organización del Estado cubano, específicamente, los relacionados con las tradiciones combativas, de firmeza y heroísmo forjadas por nuestros antecesores; la guía en el ideario de José Martí, nuestro Héroe Nacional y Apóstol de la independencia, y en las ideas político-sociales de Marx, Engels y Lenin; el apoyo al internacionalismo proletario, a la amistad fraternal, la ayuda, la cooperación y la solidaridad de los pueblos del mundo, sobre todo a los africanos, latinoamericanos y del Caribe.

Los quince capítulos son: I. Fundamentos políticos, sociales y económicos del Estado; II. Ciudadanía; III. Extranjería; IV. Familia; V. Educación y Cultura; VI. Igualdad; VII. Derechos, deberes y garantías fundamentales; VIII. Estado de emergencia; IX. Principios de organización y funcionamiento de los órganos estatales; X. Órganos superiores del Poder Popular; XI. La división político-administrativa; XII. Órganos locales del Poder Popular; XIII. Tribunales y Fiscalía; XIV. Sistema Electoral y el XV. Reforma Constitucional.

¿CÓMO SE REFLEJA LA DEFENSA EN NUESTRA CONSTITUCIÓN?

La República de Cuba basa su política para la Defensa Nacional en su aspiración de paz digna, verdadera y válida para todos los estados, asentada en el respeto a la independencia, soberanía y autodeterminación de los pueblos, así como en su compromiso de cumplir los demás principios proclamados en la Carta de las Naciones Unidas y otros tratados internacionales de los cuales sea parte.

En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. Ese poder es ejercido directamente o por medio de la Asamblea Nacional del Poder Popular y demás órganos del Estado, en la forma y según las normas fijadas por la Constitución y las leyes.

Los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la armada, cuando no fuere posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución. (Artículo 3).

El Estado realiza la voluntad del pueblo trabajador y encauza los esfuerzos de la nación en la construcción del socialismo, así como mantiene y defiende la integridad y la soberanía de la Patria y protege el trabajo creado del pueblo y la propiedad y la riqueza de la nación socialista. (Artículo 9).

El Estado consagra, además, el derecho conquistado por la Revolución de que todos los ciudadanos gozan de iguales derechos y están sujetos a iguales deberes sin distinción de raza, color de la piel, sexo, creencias religiosas, origen nacional y cualquier otra lesiva a la dignidad humana.

Ascienden a todas las jerarquías de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de la seguridad y el orden interior, según méritos y capacidades. (Artículo 43).

La defensa de la Patria socialista es el más grande honor y el deber supremo de cada cubano.

a) La ley regula el servicio militar que los cubanos deben prestar.
b) La traición a la Patria es el más grave de los crímenes, quien la comete está sujeto a las más severas sanciones. (Artículo 65).

En caso o ante la inminencia de desastres naturales o catástrofes u otras circunstancias que por su naturaleza, proporción o entidad afecten el orden interior, la seguridad del país o la estabilidad del Estado, el Presidente del Consejo de Estado puede declarar el estado de emergencia en todo el territorio nacional o en una parte de él, y durante su vigencia disponer la movilización de la población.

La ley regula la forma en que se declara el estado de emergencia, sus efectos y su terminación. Igualmente determina los derechos y deberes fundamentales reconocidos por la Constitución, cuyo ejercicio debe ser regulado de manera diferente durante la vigencia del estado de emergencia. (Artículo 67).

¿CÓMO SE MATERIALIZA LA DEFENSA SEGÚN LAS ATRIBUCIONES DE LOS ÓRGANOS?

Son atribuciones de la Asamblea Nacional del Poder Popular:
Declarar el estado de guerra en caso de agresión militar y aprobar los tratados de paz. (Artículo 75, inciso i).

Son atribuciones del Consejo de Estado:

Decretar la movilización general cuando la defensa del país lo exija y asumir las facultades de declarar la guerra en caso de agresión o concertar la paz, que la Constitución asigna a la Asamblea Nacional del Poder Popular, cuando esta se halle en receso y no pueda ser convocada con la seguridad y urgencia necesarias. (Artículo 90, inciso f).

Dentro de las atribuciones del Presidente del Consejo de Estado y Jefe de Gobierno se encuentran:

a) Presidir el Consejo de Defensa Nacional.
b) Declarar el estado de emergencia en los casos previstos por esta Constitución, dando cuenta de su decisión, tan pronto las circunstancias lo permitan, a la Asamblea Nacional del Poder Popular o al Consejo de Estado, de no poder reunirse aquella, a los efectos legales procedentes. (Artículo 93, incisos h e i).

Dentro de las atribuciones del Consejo de Ministros se encuentra:

a) Proveer a la Defensa Nacional, al mantenimiento del orden y la seguridad interiores, a la protección de los derechos ciudadanos, así como a la salvaguarda de vidas y bienes en caso de desastres naturales. (Artículo 98, inciso h).

El Consejo de Defensa Nacional se constituye y prepara desde tiempo de paz para dirigir el país en las condiciones de estado de guerra, durante la guerra, la movilización general o el estado de emergencia. La Ley regula su organización y funciones. (Artículo 101).

Los Consejos de Defensa provinciales, municipales y de zonas se constituyen y preparan desde tiempo de paz para dirigir a los territorios respectivos, en las condiciones de estado de guerra, durante la guerra, la movilización general o el estado de emergencia, partiendo de un plan general de defensa y del papel y responsabilidad que corresponde a los consejos militares de los ejércitos. El Consejo de Defensa Nacional determina, conforme a la Ley, la organización y atribuciones de estos consejos. (Artículo 119).

"Creo que la vestidura ideológica del contenido de los derechos de nuestra Constitución está en el ideario progresista, avanzado e independentista de esos cien años de lucha. (…) Y se proyecta en una ética esencial que, creo es la columna vertebral de todo el pensamiento martiano, su ética, que tiene por médula, pues, la exaltación de la dignidad del hombre, del valor intrínseco del hombre, de estos valores inmanentes; que tienen, antes que todo, la dignidad, el cumplimiento del deber, la honradez, la pureza de espíritu. Esa es la obra de Martí. Y ese ideario de Martí es el que creo que alimenta ideológicamente y filosóficamente el contenido de los derechos que se recogen allí".
Julio Fernández Bulté
"Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre".
José Martí
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