La base legal: una fortaleza del Sistema de la Defensa Civil

La Directiva No. 1 de 2005 también establece, en anexos, en algunos casos por primera vez, importantes aspectos para el trabajo sistemático: la apreciación de peligros de desastre, la organización del proceso para su mitigación, los criterios para establecer fases y las medidas generales para cada eventualidad.

Valioso ha sido enfatizar en estudiar en los territorios, los probables peligros y valorar objetivamente las vulnerabilidades.

Para ello se han dado dos pasos muy importantes. Por ejemplo: la elaboración e implementación de una guía para realizar estudios territoriales, elaborada por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil. Agrupa las consideraciones de numerosas instituciones científicas. En la actualidad se perfecciona a partir del trabajo de especialistas de diversos organismos e instituciones, bajo la coordinación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Su función es orientar y asesorar las predicciones de riesgos de desastre y la realización de proyectos.

Experiencias acumuladas, permiten la optimización del sistema de divulgación a la población en aras de transmitir informaciones y orientaciones oportunas, claras y adecuadas a la situación específica.

Asimismo, dicho perfeccionamiento propició elaborar e implementar desde ese mismo año el Programa de Comunicación para la Reducción de Desastres en Cuba, con un enfoque comunicacional sistémico y estratégico. Su fin es organizar y fomentar a corto, mediano y largo plazos una cultura sobre desastres, para concientizar y generar actitudes consecuentes en la prevención, preparación, respuesta y recuperación.

Este programa fue el resultado del trabajo conjunto entre el Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, la Editora Política y el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil. Participaron, además, ministerios e instituciones rectoras de determinadas actividades del Sistema de Defensa Civil.

Las acciones del país para ampliar y perfeccionar los medios de difusión masiva a todos los niveles, (televisión, radioemisoras nacionales, telecentros, radioemisoras provinciales, municipales y comunitarias y la prensa escrita), contribuyen a una mejor divulgación de la Defensa Civil. A ello se suman los medios alternativos, carros altoparlantes, salas de televisión y video, radio bases, boletines, puntos de visionaje, entre otros.

Resulta insustituible la labor de las organizaciones políticas, de masas y sociales para ofrecer el mensaje, la orientación y la información a cada ciudadano.

También en 2005, antes del comienzo de la temporada ciclónica, se realizó el primer Seminario para directores y personal de la prensa nacional, organizado por el Comité Central del Partido en coordinación con el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil.  Este seminario se extendió al resto de las provincias. Participaron directores y periodistas de los medios de difusión masiva provinciales y municipales, así como el personal del Partido vinculado a la divulgación de Defensa Civil. Dicha actividad aconteció nuevamente en 2006, cuando se valoró sistematizarla y perfeccionarla.

Por otro lado, el país potencia las infocomunicaciones, para uso general y de la Defensa Civil. A partir de estudios, se han trazado nuevas metas, entre ellas: la proyección de un sistema de aviso automatizado, con herramientas modernas de programación, nuevas capacidades de soportes de comunicaciones instaladas y las tecnologías adquiridas. Además, se ha trabajado para garantizar la conexión permanente del territorio nacional, desde el punto de vista de las comunicaciones, luego de los impactos de un desastre; meta prácticamente lograda.

El Ejercicio Estratégico Bastión 2004 también contribuyó al enfrentamiento a huracanes y en general a la reducción de desastres. Paralelo a este se realizó el entrenamiento conjunto DESASTRES 2004, donde participaron los órganos de trabajo del Consejo de Defensa Nacional y los de dirección de los aparatos centrales del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior.

Allí se analizó con profundidad el sistema de información de la   Defensa Civil, tanto para eventos de desastres como en situación de guerra; con ello se determinaron las necesidades informativas en ambas situaciones.

Los mandos y unidades de las FAR emitieron en  2005, a raíz de la Directiva No. 1, las Indicaciones No. 323 del viceministro jefe del Estado Mayor General de las FAR, con el objetivo de perfeccionar los planes de reducción de desastres. Las indicaciones plantean la ejecución de acciones de prevención ante peligros potenciales para el país. De igual manera profundiza en la preparación de jefes, oficiales y el resto del personal.

Un hecho demostrativo fueron las acciones de recuperación apoyadas por las FAR en Pilón y Niquero, provincia Granma, fuertemente devastados, en 2005 por el huracán Dennis. El estado psíquico moral y político de los habitantes de la zona fue un factor decisivo para la recuperación.

A través de diplomados, cursos y otras actividades realizadas por el Colegio de Defensa Nacional y las Escuelas Provinciales de Preparación para la Defensa, se amplía y profundiza la preparación de cuadros, dirigentes, funcionarios y otras categorías de personal, de las FAR, el Minint, el Partido, los Organismos de la Administración Central del Estado y de los territorios, tanto en la Defensa Civil en tiempo de guerra, ante situaciones de desastres, haciendo énfasis en la Directiva No. 1. También se han impartido temas de Defensa Civil en diplomados y cursos organizados por el Ministerio del Interior, así como en la preparación, cada año, de los órganos de dirección de los ministerios e instituciones de carácter nacional.

A partir de las experiencias adquiridas y de la profundización en los conceptos y la práctica de la reducción de desastres, se trabaja para convertir el Ejercicio Meteoro en una actividad de análisis y valoración sobre el cumplimiento de las acciones y medidas encaminadas a su reducción.

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